Características de las casas incas
Las viviendas incas eran estructuras modestas, generalmente compuestas por una o dos habitaciones.
Se construían con piedra tallada o ladrillos de adobe, materiales abundantes en la región.
Los techos estaban cubiertos con paja o cañas entrelazadas, y en algunos casos se reforzaban con vigas de madera.
El suelo era de tierra compactada, que con el tiempo se endurecía formando una superficie firme.
En el interior solía haber un pequeño nicho o altar y un espacio central destinado a encender fuego para cocinar y calefacción.
Las ventanas eran reducidas y escasas, mientras que las puertas solían ser bajas y con arcos.