La caída del Imperio Bizantino
El Imperio Bizantino fue derrotado por el Imperio Otomano en 1453.
Contexto histórico
El Imperio Otomano, un poderoso estado musulmán en expansión desde el siglo XIV, había ido ampliando su territorio durante siglos.
El asedio de Constantinopla
En 1453, el sultán otomano Mehmed II reunió un ejército de más de 100 000 soldados y sitió Constantinopla, la capital bizantina.
Los defensores bizantinos estaban superados en número y en artillería. Tras un asedio de aproximadamente dos meses, la ciudad cayó el 29 de mayo de 1453.
Consecuencias
La toma de Constantinopla marcó el fin definitivo del Imperio Bizantino y el inicio de la hegemonía otomana en el sureste de Europa y el Mediterráneo oriental.