1. Zonas desérticas
El Antiguo Egipto y gran parte del Oriente Próximo están dominados por extensas áreas desérticas. En Egipto predomina el enorme desierto del Sahara, que cubre la mayor parte del territorio. En el Oriente Próximo se encuentran el desierto de Arabia, el desierto sirio y otras franjas áridas. Estas regiones reciben escasas precipitaciones y presentan paisajes estériles, con vegetación limitada a arbustos, gramíneas y cactus adaptados a la sequía.
2. Zonas mediterráneas y templadas
Aunque el desierto es predominante, existen áreas con clima mediterráneo o templado que favorecen una vegetación más abundante. En Egipto, la franja costera del norte y partes del Levante, Turquía e Irán presentan este tipo de clima, con lluvias más frecuentes. Allí crecen olivares, cítricos, cipreses y una gran variedad de arbustos y flores típicas del Mediterráneo.