La Ruta de la Seda
Durante la dinastía Han, China expandió su territorio hacia Asia Central, estableciendo un extenso conjunto de rutas comerciales conocidas como la Ruta de la Seda. Estas vías conectaron al imperio con numerosas civilizaciones, facilitando intercambios culturales, el comercio de productos valiosos como la seda, el jade y las especias, y misiones diplomáticas a lo largo de Eurasia.