Orígenes de las fechas de caducidad
Las fechas de caducidad, también denominadas “consumir antes de” o “fecha de consumo preferente”, surgieron a principios del siglo XX para garantizar la seguridad y la calidad de los alimentos.
Primeros pasos
En 1914 el químico y bacteriólogo suizo‑francés Nicolas Appert ideó un método sencillo pero eficaz de conservación: llenaba botellas con el producto, las sellaba con corcho y las hervía rápidamente. Aunque su técnica se centró en el enlatado, sentó las bases para el control de la vida útil de los alimentos.
Aplicación en la industria alimentaria
Durante la Segunda Guerra Mundial, en 1930, la Food Distribution Authority introdujo las primeras marcas de fecha en carnes perecederas. Décadas después, en la década de 1970, la Ley de Envases y Etiquetado Justo (Fair Packaging and Labeling Act) obligó a que muchos productos de consumo incluyeran una fecha de caducidad, protegiendo tanto a compradores como a fabricantes.