Justificaciones ideológicas
Los colonizadores ingleses sostenían que los pueblos nativos eran “incivilizados” y “paganos”, por lo que, según ellos, no utilizaban la tierra de forma productiva y no podían desarrollarla como los europeos.
Argumentos de propiedad
Otra excusa consistía en negar la legitimidad de los indígenas como propietarios originales. Alegaban que los nativos habían llegado desde Asia y, por tanto, no tenían derecho sobre el territorio norteamericano.
La supuesta amenaza
Los ingleses también describían a los pueblos nativos como peligrosos y beligerantes, insinuando que su presencia ponía en riesgo la seguridad de la colonia y que era necesario expulsarlos.
Consecuencias de la colonización
Con estas justificaciones, los colonos establecieron y expandieron sus asentamientos en América del Norte. Mientras las colonias prosperaban, los pueblos originarios fueron desplazados, perdieron sus tierras y su modo de vida quedó profundamente afectado.