Los indios Hatteras tenían una dieta variada y equilibrada, basada en los abundantes recursos naturales de la región costera.
Pescado
El pescado era una fuente fundamental de proteínas. Entre las especies más habituales se encontraban:
Lubina rayada, trucha marina moteada, lenguado, corvina roja, lisa, pez cabeza de oveja, pez débil, bagre.
Métodos de captura
Aguje: se utilizaban largas lanzas puntiagudas para perforar los peces en aguas poco profundas.
Redes: se tendían redes y se esperaba a que los peces quedaran atrapados.
Anzuelo y línea: los anzuelos se cebaban con pequeños trozos de pescado o marisco.
Trampas: se construían trampas con ramas y lianas, se colocaba cebo y los peces quedaban atrapados.
Mariscos
Los mariscos complementaban la dieta. Los más recolectados eran ostras, almejas, mejillones, vieiras, caracoles marinos y conchas.
Se recolectaban a mano, caminando en el agua o buceando hasta el fondo.
Ciervo
El ciervo proporcionaba carne de alta calidad. La caza se realizaba con arcos y flechas, a menudo con la ayuda de perros que rastreaban al animal.
Otros animales
También se cazaban mapaches, zarigüeyas, conejos, ardillas, pavos salvajes, codornices, patos y gansos. La carne servía para alimentarse y las pieles para confeccionar ropa y refugios.
Agricultura
Los indios Hatteras cultivaban varios productos, entre los que destacan:
Maíz, frijoles, calabazas, calabacines, girasoles y tabaco.
Estos cultivos se utilizaban como alimentos, medicinas y para otros fines.
Gracias a la combinación de la pesca, la recolección, la caza y la agricultura, los indios Hatteras mantenían una alimentación saludable y sostenible.