Capital del Imperio Romano durante su declive
La capital del Imperio Romano en la fase de decadencia fue Constantinopla, conocida también como Bizancio. Actualmente, la ciudad se llama Estambul y está situada en Turquía.
Tras la división del imperio, Constantinopla se convirtió en el centro político, cultural y económico del Imperio Bizantino, manteniendo el legado romano hasta su caída en 1453.