
Una minigun es una ametralladora de gran cadencia de tiro, compuesta por varios cañones dispuestos en un conjunto rotatorio accionado por una fuente externa (eléctrica, hidráulica o neumática), siguiendo el principio de la ametralladora Gatling. Utiliza munición de calibre inferior a 20 mm; a partir de ese calibre se le considera un cañón automático tipo Gatling.
Historia y funcionamiento
El mecanismo de la minigun replica el de la ametralladora Gatling, heredando sus ventajas (alta velocidad de disparo y capacidad de disipar el calor) y sus limitaciones (peso, consumo de energía y complejidad mecánica). El bloque cilíndrico protege los cañones mientras el motor externo los hace girar.
A principios de la década de 1960, cuando Estados Unidos se involucró en la Guerra de Vietnam, los helicópteros de la fuerza aérea necesitaban una arma capaz de generar ráfagas cortas pero extremadamente rápidas para enfrentar a la infantería del Vietcong. Ingenieros de General Electric modificaron la M61 Vulcan de 20 mm (desarrollada en 1959) reduciendo su calibre a 7,62 × 51 mm NATO. El resultado fue la M134 Minigun, capaz de disparar hasta 1 500 proyectiles por minuto.
La minigun se integró rápidamente en helicópteros estadounidenses, instalándose en diversos puntos de fijación: los pods laterales de los Bell OH‑6 Cayuse y Bell OH‑58 Kiowa, la torreta del AH‑1 Cobra, y en puertas, pilones y naceles del UH‑1 Huey, entre otras aeronaves.
Además de helicópteros, varios aviones de ala fija fueron equipados con miniguns para apoyo aéreo cercano, como el Douglas AC‑47 "Spooky", el Fairchild AC‑119 "Gunship" y el icónico AC‑130 "Spectre".