Orígenes en el Neolítico
Las primeras pruebas de agricultura de secano datan del Neolítico, alrededor del 8000 a.C., en el Próximo Oriente y el norte de África, regiones donde las precipitaciones eran escasas y los agricultores dependían de la lluvia para cultivar.
Expansión geográfica
Para el 3000 a.C. la práctica se había extendido a Europa y Asia, y también se halló evidencia de su uso en las Américas. En estas áreas se aprovechó la capacidad de ciertos cultivos para crecer con poca agua, sin necesidad de sistemas de riego.
Persistencia y declive
La agricultura de secano siguió siendo la forma dominante de cultivo hasta el siglo XX, cuando la expansión de la irrigación mecanizada la sustituyó en gran parte. No obstante, sigue vigente en regiones donde el agua es limitada o costosa, como partes de la cuenca del Mediterráneo, el oeste de EE. UU. y zonas de Asia Central.