El dominio colonial introdujo numerosos cambios en la vida de los pastoralistas. Algunos resultaron beneficiosos, mientras que otros fueron perjudiciales.
Cambios positivos
- Mayor acceso a mercados: se abrieron nuevas oportunidades para comercializar carne, leche y cueros, lo que incrementó los ingresos y mejoró el nivel de vida.
- Mejora de la infraestructura: se construyeron carreteras, puentes y pozos que facilitaron el transporte de productos y el acceso a servicios básicos.
- Acceso a educación y salud: se establecieron escuelas y centros de salud que contribuyeron al bienestar de las comunidades pastorales.
Cambios negativos
- Pérdida de tierras: los colonizadores expropiaron extensas áreas de pastoreo para su uso o para asentamientos, reduciendo los recursos disponibles para los rebaños.
- Sobrepastoreo: la reducción de territorio obligó a concentrar más animales en menos espacio, provocando degradación ambiental y escasez de alimento.
- Sedentarización forzada: se impuso la instalación permanente de los pastoralistas, alterando su modo de vida tradicional, limitando el acceso a pastos y agua, y erosionando su identidad cultural.