Distribución de la población en el siglo XVII
La mayor parte de la gente en el siglo XVII vivía en zonas rurales. En Europa, aproximadamente el 90 % de la población residía en pueblos o en granjas.
Esta alta proporción se debía a la ausencia de industrialización y a las limitaciones de transporte de la época. La mayoría eran agricultores de subsistencia, cultivaban su propio alimento y rara vez producían excedentes para vender.
Las ciudades grandes eran escasas. Por ejemplo, Londres contaba con apenas 200 000 habitantes, una cifra modesta comparada con la población rural.