Descubrimientos arqueológicos

Los enigmáticos anillos de Islandia podrían ser ruinas de asentamientos celtas de la era vikinga

Orígenes de los anillos

En la península de Seltjarnarnes, al este de Reikiavik, junto a la reserva natural de Örfirisey, se observan una serie de estructuras circulares de gran tamaño, visibles solo desde el aire.

Hipótesis arqueológicas

El investigador Þorgeir S. Helgason propone que estos “anillos” podrían ser los restos de asentamientos celtas contemporáneos a la colonización vikinga, construidos por personas provenientes de Irlanda.

Fechas y dataciones

Descubiertos en los años 80, los anillos fueron estudiados a finales de los 90 por el Museo Nacional. Los análisis sitúan su origen pocos años después de la erupción del volcán Torfajökull en 871 d.C., una fecha que coincide con el año 874, mencionado en las sagas como el inicio de los primeros asentamientos.

Los enigmáticos anillos de Islandia podrían ser ruinas de asentamientos celtas de la era vikinga

Sin embargo, pruebas de radiocarbono sugieren que la construcción podría haber comenzado hasta un siglo antes de la llegada de Ingólfur Arnarson, el noruego que fundó el primer poblado permanente según la Landnámabók. Ese libro, compilado en el siglo XII por Ari Þorgilsson, narra la exploración de Islandia y los primeros colonos.

Primeros visitantes nórdicos

Arnarson no fue el primer nórdico en pisar la isla. Años antes, Naddoddr (considerado el primer hombre en llegar), Hrafna‑Flóki Vilgerðarson (quien nombró a Islandia) y Gardar Svavarsson habían arribado, aunque ninguno se estableció más allá de una temporada.

Excavaciones recientes han descubierto un asentamiento anterior al de Arnarson, datado en la misma década, pero aún se desconoce quién lo construyó.

Los enigmáticos anillos de Islandia podrían ser ruinas de asentamientos celtas de la era vikinga

Posibles vínculos celtas

La Landnámabók afirma que los vikingos provenientes de las Islas Británicas trajeron esclavos de origen celta. Estudios genéticos corroboran que entre el 20 % y el 25 % de la población islandesa tiene ancestros irlandeses, lo que podría explicar la presencia de técnicas constructivas diferentes, como los anillos.

Otra teoría relaciona los anillos con los monjes irlandeses conocidos como “papar”, que supuestamente arribaron a Islandia durante el siglo VIII. Hasta hace poco no había evidencia material, pero se ha fechado una cabaña en Hafnir que fue abandonada entre 770 y 880 d.C., coincidiendo con la cronología de los “papar”.

Según la Landnámabók, esos monjes dejaron libros religiosos, campanas, bastones y otros objetos antes de la llegada de los nórdicos, lo que concuerda con los hallazgos recientes.

Comparación con construcciones irlandesas

Helgason señala que, aunque los anillos son únicos en Islandia, guardan similitud con los recintos residenciales rodeados de muros defensivos que se construían en Irlanda hasta el siglo XII y que, al igual que los islandeses, solo son claramente visibles desde el aire.