Una imagen que representa a México
Entre las fotografías más difundidas para promocionar el país, destaca la del Santuario de la Virgen de los Remedios con el Popocatépetl al fondo, su cumbre nevada y, a veces, humeante. Ese panorama encierra otro secreto: la colina que sostiene el templo mariano es, en realidad, la enorme pirámide de Cholula, la mayor del planeta en superficie y volumen.
Orígenes prehispánicos
Cholula, ubicada en el estado de Puebla, fue una ciudad sagrada que, en su época, rivalizó con Teotihuacán. La pirámide mide 64 m de altura (un metro menos que la de Teotihuacán) y, aunque no alcanza la altura de Tikal (70 m) o la de la Gran Pirámide de Giza (146 m), su verdadera magnitud reside en su base de 450 × 450 m y un volumen de 4 500 000 m³, superando a cualquier otra.

Construcción milenaria
La edificación comenzó alrededor del 300 a.C. y se extendió durante más de mil años. A diferencia de las pirámides egipcias, las mesoamericanas se ampliaban en ciclos calendáricos, lo que dio lugar a cuatro fases constructivas identificadas desde el Preclásico. La mitología local atribuye la obra a Xelhua, un gigante que, tras sobrevivir al diluvio, quiso alcanzar el cielo con una pirámide de adobe; el relato se asemeja al relato bíblico del Génesis.
Según la leyenda, Xelhua ya había creado una base de 160 000 m² cuando los dioses intervinieron, deteniendo la construcción. Hasta la época colonial, la pirámide albergó entre 300 y 400 tumbas, mayormente del periodo Posclásico.

La llegada de los conquistadores
Cuando Hernán Cortés pasó por Cholula en su ruta a Tenochtitlán, la ciudad ya estaba semiabandonada y cubierta de maleza. A pesar de la advertencia de sus aliados tlaxcaltecas y totonacas, Cortés insistió en atravesarla, pues era la segunda ciudad más poblada de México, con cerca de 100 000 habitantes.
Los españoles fueron recibidos cordialmente, pero pronto se percibieron indicios de una posible emboscada: calles cerradas, fosos ocultos y parapetos en los techos. Gracias a la información de una mujer local, Cortés decidió atacar y, en seis horas, derrotó a miles de cholultecas. Dos semanas después, retomó su marcha hacia la capital azteca, dejando la ciudad dividida entre San Andrés y San Pedro.
Sincretismo colonial
Tras la conquista se intentó demoler la pirámide, pero su tamaño lo hacía imposible. La solución más práctica fue erigir, en 1594, una iglesia cristiana sobre su cima, sincretizando a la Virgen de los Remedios con la diosa prehispánica Chiconauhquiauhitl. La estructura ha sufrido daños por rayos, terremotos y obras humanas, como la construcción del Camino Real y, más tarde, una línea férrea.

Investigaciones arqueológicas
El área arqueológica, de 154 ha, fue estudiada por primera vez en 1881 por el suizo Adolph Bandelier. Las excavaciones oficiales se dividieron en dos fases:
- 1931‑1954: Dirigida por el arquitecto Ignacio Marquina, se cavaron túneles de cuatro kilómetros para acceder a las subestructuras, revelando una base de ladrillos de adobe compactados con cerámica, grava y obsidiana.
- 1966‑1970: El llamado Proyecto Cholula, bajo la dirección de Miguel Messmacher y con la colaboración de Eduardo Matos Moctezuma, amplió los trabajos a campos auxiliares (geología, botánica, paleozoología). Se descubrieron tres de las superposiciones principales: el edificio A (La Conejera), el edificio B (Pirámide de las Calaveras Pintadas) y el edificio C (Pirámide de los Nueve Niveles).

Qué visitar hoy
Solo 800 m de los extensos túneles están habilitados para el público, incluyendo el famoso mural de los bebedores de pulque. Otros murales, como el de los chapulines, pueden observarse en la superficie. El Patio de los Altares funciona como la entrada principal, y el sitio cuenta con un museo que exhibe piezas encontradas.
Cholula también es conocida por sus festividades: el 8 de septiembre se celebra a la Virgen de los Remedios con la Procesión de las Linternas; entre mayo y junio se realiza el Descenso de la Imagen. En el equinoccio de primavera se honra a Yacatecuhtli‑Quetzalcóatl con actos folclóricos, música, danzas y fuegos artificiales, pese a la preocupación de que las explosiones puedan afectar los túneles.