Introducción
El Cercano y Medio Oriente albergan ciudades de gran antigüedad como Byblos, Sidón, Jericó o Susa. Menos conocida, pero igual de fascinante, es Erbil, en el Kurdistán iraquí. En su centro se alza la Ciudadela de Erbil, una colina fortificada que se considera el asentamiento habitado de forma continua más antiguo del mundo.
Imágenes satelitales
En noviembre del año pasado, la NASA publicó una foto tomada por Landsat 8 que muestra la pequeña ciudadela rodeada por la moderna urbe, formando una especie de rueda. La editora Kasha Patel destacó la curiosa coincidencia: cuando se inventó la rueda, ya había gente viviendo en Erbil.

Una colina de 6 000 años
Durante al menos 6 000 años, personas han habitado esa colina de 32 m de altura, construida a base de restos, escombros y barro de asentamientos sucesivos. Hoy la zona cubre 10 ha.
En el siglo XIX estaba rodeada de altas murallas, dándole aspecto de fortaleza con callejones estrechos y casas abandonadas.

Situación actual
Según el New York Times de 2017, solo una familia vivía en la ciudadela para conservar el título de continuamente ocupada, después de que 840 familias fueran reubicadas con compensación económica diez años antes, como parte de un ambicioso proyecto de restauración. La mezquita sigue en funcionamiento y varios museos, como el Museo de Antigüedades, reciben turistas diariamente.
El objetivo gubernamental es volver a albergar a 50 familias una vez finalicen las obras y excavaciones arqueológicas, pero una década después el plan sigue sin concretarse.
Primeras referencias históricas
La ciudadela aparece por primera vez en fuentes históricas en las tablillas de Ebla (Siria), alrededor del 2300 a.C. Sin embargo, pruebas de ocupación se remontan al V milenio a.C., con fragmentos de cerámica neolítica y calcolítica hallados en sus laderas.

Épocas de esplendor
En el II milenio a.C. Erbil formó parte del Imperio asirio, sirviendo como base para campañas militares al este, rivalizando con Babilonia y Asur. Más tarde pasó a manos de medos y aqueménidas; la batalla de Gaugamela (331 a.C.) se libró muy cerca.

Desde el siglo I d.C. la ciudadela fue un importante centro cristiano, incluso tras la conquista musulmana, hasta que en el siglo IX la sede episcopal se trasladó a Mosul. En el siglo XIII cayó en manos de los mongoles y, a partir del siglo XVI, bajo dominio otomano.
La pared que no es defensa
La muralla que rodea la colina no es una fortificación militar. Está compuesta por las fachadas de más de 100 casas contiguas, reforzadas con contrafuertes para evitar su colapso sobre la pendiente.
Patrimonio de la Humanidad
Desde 2014 la ciudadela forma parte del programa de Patrimonio Mundial, aunque el lento avance de la restauración pone en riesgo su inclusión definitiva en la lista de la UNESCO.