Un equipo del Centro de Investigación FAPAB en Sicilia (Antropología Forense, Paleopatología y Bioarqueología) ha elaborado, durante los últimos meses, una novedosa reconstrucción facial del enigmático esqueleto procedente de la tumba KV 55, en el Valle de los Reyes.
El proyecto estuvo bajo la dirección del director del FAPAB, Francesco M. Galassi (médico y paleopatólogo), y del coordinador de estudios egiptológicos, Michael E. Habicht (egiptólogo y especialista en momias). La reconstrucción se basó en los datos recopilados previamente por el reconocido experto brasileño Cicero Moraes, famoso a nivel mundial por sus trabajos de reconstrucción facial.
En colaboraciones anteriores, Moraes había participado con el FAPAB en la recreación del rostro del cráneo griego atribuido a Sófocles y en la del cráneo de la princesa Baqt, de la dinastía XVIII de Egipto.

Para obtener el mejor resultado, el equipo, al que también se sumó la antropóloga forense y subdirectora del FAPAB, Elena Varotto, revisó exhaustivamente la bibliografía publicada sobre el esqueleto KV 55 y analizó una amplia colección de fotografías y videos, aplicando las técnicas actuales de reconstrucción facial forense.
¿Por qué es importante?
- El esqueleto KV 55 (catalogado como CG 61075 en El Cairo) fue descubierto en 1907 y ha generado una larga controversia en torno a su edad biológica y su posible identificación.
- Los rasgos morfológicos ya sugerían una estrecha relación con Tutankamón. Los análisis genéticos han indicado que el individuo de KV 55 es el padre genético de Tutankamón, aunque en 2010 algunos de esos resultados fueron cuestionados por expertos en paleomoléculas.
- Investigaciones históricas y egiptológicas han atribuido este esqueleto al faraón hereje Akhenatón, el primer monoteísta, cuya reforma religiosa buscó limitar el poder del sacerdocio sobre las tierras del Nilo. Su revolución fue breve y el antiguo orden fue restablecido.
- Estudios antropológicos han señalado que el esqueleto corresponde a una persona de unos 20 años, lo que plantea un conflicto cronológico con la edad estimada de Akhenatón al morir (alrededor de 40 años). La evidencia histórica sobre la duración de su reinado y su longevidad es fragmentaria y existen múltiples teorías contradictorias.
- Esta reconstrucción facial permite, de forma visual, “dar vida” a una de las momias más controvertidas e importantes de la historia, que podría pertenecer a Akhenatón, aunque la identificación definitiva sigue abierta.
- Tras este primer informe, el equipo publicará un estudio antropológico completo en una revista internacional arbitrada.
Contexto histórico
El esqueleto se halló en un entierro secundario dentro de la tumba sin decoración KV 55, situada a pocos metros de la tumba de Tutankamón. Los objetos funerarios eran una mezcla heterogénea de piezas del periodo Amarna: una reliquia de la reina Teje, un ataúd con patrón de plumas perteneciente a Kiya (concubina de Akhenatón) y varios frascos reutilizados.

También se hallaron ladrillos mágicos con los nombres de Akhenatón. El personaje más enigmático del final del periodo Amarna, Semenajkara, no está claramente documentado en la tumba.
Durante la excavación, los arqueólogos Ayrton y Davis desintegraron el cuerpo, que pasó de momia a polvo y huesos; hoy solo queda el esqueleto. La anchura de la pelvis llevó a Davis a concluir erróneamente que se trataba de una mujer, anunciando la tumba como la de la reina Teje.
El científico australiano Grafton E. Smith, entonces principal antropólogo de Egipto, examinó el esqueleto y determinó que pertenecía a un hombre, identificándolo como Akhenatón, pese a que su edad estimada (≈ 26 años) parecía demasiado joven para el faraón, quien habría reinado 17 años y engendrado a su primera hija Meritatón en el primer año de su mandato.
Posteriores antropólogos han propuesto edades aún menores, sugiriendo una posible identificación con Semenajkara, figura que aparece junto a Akhenatón en los últimos años de su reinado.
Otra teoría, vigente desde mediados de los años 70, plantea que Semenajkara podría ser la famosa reina Nefertiti, quien habría asumido el rol masculino de faraón bajo ese nombre. Si es así, la hipótesis de que el esqueleto KV 55 sea Semenajkara quedaría descartada.
En 2015, el egiptólogo británico C. Nicholas Reeves elevó el debate al sugerir, con argumentos sólidos, que Nefertiti estaría enterrada como Semenajkara en una cámara aún no descubierta detrás del muro norte de la tumba de Tutankamón.
Datos médicos y antropológicos
Numerosas características antropológicas confirman que KV 55 es masculino; la genética también lo respalda. Morfológicamente y genéticamente parece ser el padre de Tutankamón, aunque los resultados están complicados por la práctica de matrimonios entre hermanos en la familia real. Los dientes del individuo están ligeramente más desgastados que los de Tutankamón, pero menos que los del rey Amenhotep III (posible padre de KV 55).

Según la fusión de epífisis y la etapa de la sínfisis púbica, la edad al morir se sitúa entre la adolescencia y la adultez temprana, entre 19 y 22 años, como había sugerido Strouhal. Esta edad plantea problemas para encajar con el periodo de reinado de Akhenatón, salvo que se considere una co‑regencia prolongada de un Akhenatón menor junto a su padre.
Una co‑regencia de aproximadamente ocho años ha ganado aceptación entre los especialistas en los últimos años. Hace unos meses, el FAPAB reconstruyó otro esqueleto, posiblemente una hija de KV 55: el cuerpo CG 61076, tradicionalmente llamado “Baqt”, que podría corresponder a Meritaten, Ankhesenamun o Beketaten.
El primer intento de reconstrucción facial data de 1966, pero incluía bufandas reales que distorsionaban la apariencia. En nuestra versión hemos omitido cualquier joyería o peinado exagerado, centrando la representación en el aspecto real del individuo.