Consideradas una de las primeras áreas del Atlántico donde, ya en el siglo XV, llegaron esclavos procedentes del continente africano, las Islas Canarias podrían albergar uno de los cementerios más antiguos de la trata de esclavos. Este artículo se publica con motivo del Día Nacional de la Memoria de la Trata de Esclavos, su Abolición y la Esclavitud, el 10 de mayo.
Vista parcial del cementerio de esclavos (siglos XV‑XVII), Finca Clavijo, Islas Canarias (España).
10 de mayo. Cada año esta fecha conmemora el "Día Nacional de la Memoria de la Trata de Esclavos, la Esclavitud y su Abolición". En la ocasión, les invitamos a leer el artículo de la periodista Bernadette Arnaud, publicado originalmente en Sciences et Avenir el 31 de enero de 2017.
Algunos cuerpos yacen de lado con la cabeza orientada al este; otros presentan adornos desconocidos en las comunidades canarias, y en un caso una medalla sugiere una posible conversión religiosa. Estos catorce individuos, enterrados entre los siglos XV y XVII, podrían constituir el cementerio más antiguo conocido de esclavos del tráfico atlántico. El hallazgo fue realizado por un equipo internacional de arqueólogos en la Finca Clavijo, cerca de Santa María de Guía, al norte de Gran Canaria. La investigación, iniciada en 2009, pasó a la luz gracias a una nota del International Business Times el 17 de enero de 2017, que citó un artículo de 2016 publicado en el American Journal of Physical Anthropology. En él, arqueólogos de Stanford (EE. UU.), Cambridge (Reino Unido), Las Palmas (España) y Santa Elena (Ecuador) describen los análisis genéticos e isotópicos realizados sobre los restos humanos.
Prácticas funerarias foráneas en Canarias
Los hallazgos permiten vincular a los difuntos con poblaciones del norte de África (moros) y de la zona subsahariana (desde el sur de Marruecos hasta Senegal), donde ya existía un comercio interno de esclavos mucho antes del siglo XV. Fue en esas regiones donde se secuestraron personas destinadas a la servidumbre en las islas subtropicales cercanas a África. Jonathan Santana, de la Universidad Estatal de Santa Elena (Ecuador) y director de la excavación, confirmó que las fechas (entre 1470 y 1600) coinciden con múltiples evidencias encontradas en las tumbas, entre ellas prácticas funerarias y objetos culturales ajenos a Canarias, como cuentas de vidrio coloreado típicas de rituales africanos.
Cuentas de vidrio de origen africano encontradas en los enterramientos de la Finca Clavijo (Islas Canarias).
Una trata iniciada por portugueses y españoles
Las lesiones óseas y los traumas observados en los esqueletos evidencian un trabajo físico extremadamente duro. Como señala el investigador, "lesiones semejantes a las encontradas en poblaciones esclavizadas en sitios como Remley (Carolina del Sur), Waterloo (Surinam) o Newton (Barbados)". Desde el siglo XV, antes de que Cristóbal Colón “descubriera” América en 1492, se iniciaron los primeros importes de mano de obra esclava desde África para cultivar caña de azúcar en Canarias, Azores, Cabo Verde y Madeira. Los documentos históricos describen este tráfico, impulsado por portugueses y españoles, como la base de la economía atlántica monocultural. Hasta ahora, no se había recuperado evidencia física. "Los restos que descubrimos sugieren que este es el cementerio de la diáspora africana más antiguo hallado en el Atlántico", afirma el científico.
Precedentes en otras islas
Recientemente se han descubierto cementerios similares en la isla de Santa Elena, al oeste de Sudáfrica, donde Napoleón estuvo exiliado entre 1815 y 1821. Allí se enterraron esclavos liberados entre 1840 y 1864, capturados en barcos de la trata interceptados por la Marina británica después de la abolición británica en 1807. Más de 27 000 personas fueron rescatadas de 87 buques y trasladadas a la isla, donde algunos se establecieron hasta su muerte.
En los últimos años también se han identificado sitios vinculados al comercio atlántico en el Caribe (por ejemplo, L'Anse Sainte‑Marguerite en Guadalupe), en Río de Janeiro (Brasil) y en otras regiones de América.
El cementerio más grande de esclavos africanos de la época colonial sigue siendo el descubierto por accidente en el distrito de Manhattan, Nueva York, en 1991. Allí se enterraron miles de cautivos entre 1626 y 1794. La New York Historical Society estima que, en ese periodo, los africanos esclavizados constituían una quinta parte de la población de la ciudad, y que Nueva York albergaba el segundo mercado de esclavos más importante de Estados Unidos.
Desde el punto de vista genético, estos estudios son cruciales. Los científicos aún encuentran dificultades para determinar, mediante ADN antiguo, los orígenes precisos de las poblaciones africanas trasladadas entre los siglos XVI y XIX, ya que los registros marítimos de la época sólo indican puertos de salida, sin especificar etnias ni áreas geográficas de procedencia.