Descubrimientos arqueológicos

El primer emperador de China ya buscaba la inmortalidad

Fragmentos tallados en madera descubiertos recientemente demuestran que Qin Shi Huangdi, el primer emperador de China, perseguía el elixir de la inmortalidad hace más de 2 200 años.

El primer emperador de China ya buscaba la inmortalidad

Los famosos soldados de terracota (221‑207 a.C.) garantizan su legado, pero lo que realmente anhelaba Qin Shi Huangdi era la vida eterna.

ARQUEOLOGÍA. La obsesión por la inmortalidad, hoy impulsada por gigantes tecnológicos como Google, no es una moda reciente. Hace más de dos milenios, el primer emperador de la dinastía Qin (221‑207 a.C.) encargó a su administración la búsqueda de un elixir que le concediera la vida perpetua, según revela la decodificación de un texto bimilenario hallado en el sur del país.

Su afán por la vida eterna ya era conocido: construyó el enorme mausoleo subterráneo de Xian, al norte de China, repleto de casi 8 000 soldados de terracota destinados a protegerlo en el más allá. Ese ejército fue descubierto en 1974. Sin embargo, el estudio de textos hallados en 2002 al fondo de un pozo en la provincia de Hunan (centro de China) ha confirmado que Qin Shi Huangdi también ordenó una búsqueda nacional del elixir de la inmortalidad.

El conjunto de textos, grabados en listones de madera originalmente atados con cuerdas, incluye un decreto imperial que ordena la investigación desde los cuatro extremos del imperio y respuestas —algo avergonzadas— de las autoridades locales, que luchaban por cumplir con el mandato del monarca.

“Una aldea llamada Duxiang informó que aún no se había encontrado una cura milagrosa, por lo que la investigación continuará”, explicó Zhang Chunlong, del Instituto de Arqueología de Hunan, citado por la agencia New China. Otra localidad, Langya, en la actual provincia de Shandong (este del país), “reportó haber hallado una hierba en una montaña sagrada”.

Una búsqueda inútil

Este hallazgo subraya que el primer gran unificador de China “contaba con una administración eficaz y una poderosa fuerza ejecutiva, en una época en que el transporte y las comunicaciones eran complicados”, añadió Zhang Chunlong. Qin Shi Huangdi había estandarizado los sistemas de peso y creado una moneda única para consolidar su poder.

Aunque su proyecto administrativo prosperó, la búsqueda del elixir resultó en vano: Qin Shi Huangdi murió en 210 a.C., tras once años de gobierno.

En 2002 se descubrieron 36 000 tablillas con más de 200 000 caracteres chinos en caligrafía vertical en el fondo de un pozo del oeste de Hunan. Este método era el soporte de escritura más frecuente en China antes de la invención del papel, a comienzos del primer milenio d.C. Los arqueólogos continúan estudiándolas para comprender su significado completo.

R. M. con AFP y Xinhuan