Las operaciones de rescate arqueológico dirigidas por la UNESCO concluyeron el 22 de septiembre de 2018.

Los obreros cortaban las estatuas de Ramsés II en preparación para su traslado a la nueva ubicación de los dos templos de Abu Simbel, en el Alto Egipto, el 24 de diciembre de 1964.
50 AÑOS. El 22 de septiembre de 1968 se completó la reubicación de los templos de Abu Simbel, en el sur de Egipto. «Es la primera vez que un movimiento de cooperación internacional de tal magnitud se lleva a cabo en el ámbito cultural», declaró René Maheu, Director General de la UNESCO, institución que encabezó la operación.
¿CUÁNDO SE REUBICARON LOS TEMPLOS DE ABU SIMBEL?
Los dos templos de Abu Simbel fueron tallados en la roca de una colina que domina el Nilo, en el Alto Egipto. Fueron construidos por Ramsés II, quien gobernó entre 1298 y 1235 a.C., y están dedicados a Osiris e Isis. El templo mayor, con una fachada de 32 m de altura adornada con cuatro colosales estatuas del faraón sentadas, se adentra en una serie de salas y galerías de 63 m de profundidad. Abu Simbel es una de las joyas de la antigua Nubia, cuyo territorio se extendía a lo largo del Nilo, entre el actual Egipto y Sudán.
¿POR QUÉ SE MUDARON LOS TEMPLOS?
En la década de 1950, bajo la revolución nasserista, Gamal Abdel Nasser impulsó la construcción de la Alta Presa de Asuán para generar energía eléctrica, ampliar tierras cultivables y controlar las inundaciones del Nilo. El embalse que se formó, el lago Nasser, amenazó con sumergir permanentemente los monumentos de Nubia, incluidos los templos de Abu Simbel.
¿QUIÉN PARTICIPÓ EN EL TRASLADO?
Unas 800 obreras y 100 técnicos trabajaron durante cuatro años en medio del desierto bajo un sol abrasador. La operación, coordinada por la UNESCO, contó con la colaboración de alrededor de 50 países y tuvo un costo aproximado de 36 millones de dólares.
¿EN QUÉ CONSISTIÓ LA REUBICACIÓN?
De los varios proyectos propuestos, se seleccionó la iniciativa conjunta entre Suecia y Egipto. El 1 de abril de 1964 se construyó un dique de contención para proteger el sitio del avance del agua y se empezó a excavar la roca que rodeaba los templos. Abu Simbel se dividió en 1 035 bloques, cada uno de 20 a 30 toneladas. Las cuatro estatuas sentadas y las seis de pie fueron seccionadas. Se emplearon cilindros, grúas y cabrestantes de gran potencia para elevar los bloques a una altura de 64 m y reensamblarlos con precisión, recreando los dos templos en la cima de una colina artificial que los rodea.