Un hallazgo inesperado en Utah
Durante el inventario de objetos arqueológicos guardados durante cuarenta años en el museo de la Washington State University (WSU), un joven antropólogo descubrió un utensilio desconocido: dos espinas de nopal atadas a un mango de sumac (Rhus trilobata) y envueltas en hojas de yuca (Yucca spp.). Las puntas, teñidas de negro, recordaban a agujas de tatuaje.

El instrumento completo
El conjunto fue hallado en el sitio arqueológico de Turkey Pen, en los acantilados de la región de Greater Bears Ears, al sureste de Utah. La publicación en Journal of Archaeological Science (28 feb 2019) de Andrew Gillreath‑Brown y su equipo confirmó que se trataba de un auténtico instrumento de tatuaje.

Datación y contexto cultural
Los análisis de radiocarbono situaron el uso del utensilio entre 50 a.C. y 200 d.C., época de los llamados Basketmaker, poblaciones nativas sedentarias que tejían cestas y habitaban la zona. Esto implica que, al menos hace 2 000 años, los habitantes del suroeste de Norteamérica practicaban el tatuaje.

Composición de la herramienta
La espectrometría de fluorescencia de rayos X reveló que el pigmento negro que impregnaba las espinas era de origen carbonoso. Este hallazgo coincide con representaciones cerámicas del suroeste americano que muestran cuerpos y rostros pintados o tatuados, propias de tradiciones ancestrales Pueblo, Mimbres, Hohokam, Hopi y Mojave.
El descubrimiento amplía nuestro conocimiento sobre la difusión del tatuaje, una práctica ya documentada en el “hombre de hielo” Ötzi (hace 5 300 años) y en momias egipcias de 2 300 años.