Un estudio metagenómico reciente de una mancha de sangre encontrada en una página del periódico Amigo del Pueblo, anotada por Jean‑Paul Marat en el momento de su asesinato (julio de 1793), ha aportado nueva información sobre las dolencias que afligieron al famoso revolucionario.
La icónica obra La muerte de Marat, del pintor Jacques‑Louis David, muestra al diputado de la Convención y médico revolucionario abatido en su bañera, donde intentaba aliviar los intensos picazones y úlceras que le provocaba una enfermedad cutánea crónica.
Una página sangrienta del "Amigo del Pueblo"
El proyecto fue liderado por el genetista Carles Lalueza‑Fox, del Instituto de Biología Evolutiva de Barcelona, y el paleopatólogo Philippe Charlier, del Laboratorio DANTE (UVSQ). Los investigadores obtuvieron permiso para extraer muestras de una hoja del periódico, conservada inicialmente por la hermana de Marat, Charlotte‑Albertine, y que más tarde llegó al Departamento de Grabados de la Bibliothèque nationale de France.
Marat describía su enfermedad como una afección que se había extendido por todo su cuerpo, provocándole picazón insoportable y úlceras dolorosas que sólo el agua parecía aliviar. En su época, él mismo creía haberla contraído en los alcantarillados de París, donde a veces se ocultaba de sus enemigos políticos.
Patógenos detectados: más allá de los mitos históricos
Del análisis surgieron más de 500 millones de secuencias de ADN; 74 millones se atribuyeron a Marat, confirmando su ascendencia sarda por parte de padre y su origen francés por parte de madre, una hugonota de Castres. Sin embargo, el hallazgo más relevante fueron los microbios presentes en la sangre.
Los investigadores no encontraron evidencia de las patologías que la tradición le atribuye a Marat (sarna, sífilis, lepra, escrofula, eczema atópico o candidiasis diabética). En su lugar, identificaron ADN de Malassezia restricta, un hongo que causa dermatitis seborreica superinfectada y que, sin tratamiento disponible en el siglo XVIII, podría haber provocado inmunosupresión y sepsis. También se detectaron rastros de Staphylococcus aureus y de bacterias asociadas al acné, que podrían haber contribuido al intenso picor.
Destino final de Marat
Tras su muerte, Marat fue sepultado brevemente en el Panteón (1794). En 1795 sus restos fueron trasladados al cementerio de Saint‑Geneviève, que desapareció junto con el propio cementerio durante la reorganización urbana de París.
*UVSQ: Universidad de Versalles‑Saint‑Quentin‑en‑Yvelines.