Un punto de piedra con forma de hoja, datado en al menos 65.000 años, ha sido descubierto en la famosa cueva de Hohle Fels, en el sur de Alemania. Los análisis indican que estuvo unido a una lanza y se utilizó en grandes cacerías.
El punto de hoja de la cueva de Hohle Fels, en la Selva Negra suaba.
El estudio del fragmento tallado muestra que el cazador neandertal lo fijó al extremo de su lanza con resinas vegetales, ataduras de cuero y tendones. Cuando el filo se volvió insuficiente para atravesar el pecho de un reno o de un caballo salvaje, el cazador tuvo que volver al refugio cercano para afilarlo. Sin saberlo, 65.000 años después, esa herramienta abandonada sería hallada por Homo sapiens del siglo XXI, una especie que sus descendientes encontrarían miles de años más adelante en la misma región, pero que él jamás conocería.
Resumen de las excavaciones arqueológicas realizadas en el sitio prehistórico de Hohle Fels en 2020. Crédito: N.J. Conard / Universidad de Tübingen
El yacimiento "la roca cavada" ya había entregado numerosos hallazgos
Tras 25 años de excavaciones en Hohle Fels, en el valle de Ach, suroeste de Alemania, los estudios de los estratos prehistóricos continúan desentrañando este lejano capítulo de la historia. Declarado Patrimonio Mundial por la UNESCO, el sitio, cuyo nombre suabo significa "la roca hueca", ha revelado múltiples vestigios. En 2008, entre los estratos aurignacianos, se descubrió una extraordinaria Venus de marfil de mamut con 35.000 años de antigüedad. El mismo equipo, dirigido por Nicholas Conard de la Universidad de Tübingen, desenterró recientemente, a 1,20 m bajo la capa de la Venus, un punto de cuarzo de 65.000 años, publicado en las revistas Archäologische Ausgrabungen in Baden-Württemberg y Mitteilungen der Gesellschaft für Urgeschichte.
Punta foliar de Hohle Fels. Crédito: A. Janus / H. Würschem
Una herramienta con innumerables marcas de uso
Los neandertales eran artesanos hábiles; en el Paleolítico medio fabricaban herramientas de gran belleza y funcionalidad. El punto biesal foliar hallado en Hohle Fels, fijado a una lanza de madera, se empleó para abatir grandes presas. "En la Selva Negra suaba es la primera vez que se encuentra este tipo de punto in situ en una excavación moderna; el anterior databa de 1936", explicó el prehistoriador citado por Sciences et Avenir. Además, se creía que este tipo de punta pertenecía a industrias de transición entre neandertales y sapiens y que su uso se limitaba a entre 45.000 y 55.000 años atrás, en la última fase de la presencia neandertal en Europa Central. El nuevo hallazgo obliga a revisar esas hipótesis.
El análisis micrográfico realizado por la Dra. Veerle Rots, directora de Traceolab en la Universidad de Lieja, reveló innumerables señales de desgaste por el uso y una fractura en el extremo, fruto de intentos de afilarlo. Tras romperse, la punta quedó inservible y fue desechada. Así, los arqueólogos han recreado una escena de caza neandertal que se revive 65.000 años después, ofreciendo una visión más clara de la evolución de esta actividad.