Descubrimientos arqueológicos

Investigadores buscan la identidad de los prisioneros enterrados en un stalag de Polonia

Excavaciones en el sitio de un antiguo stalag (campo de prisioneros de guerra) en Polonia han descubierto decenas de fosas comunes. El primer hallazgo consistió en la exhumación de 64 cuerpos, cuya identificación se realizará combinando análisis genético y la consulta de archivos militares.

Investigadores buscan la identidad de los prisioneros enterrados en un stalag de Polonia

En julio de 1941, una columna de 50 000 prisioneros rusos marchaba hacia los campos de concentración después de la Operación Barbarroja.

Soldados del Ejército Rojo encontrados en el Stalag II‑D de Stargard

Las excavaciones en el antiguo campo de prisioneros de Stargard (actualmente Stargard Szczeciński, cerca de Szczecin) comenzaron en octubre de 2021 y rápidamente dieron con varias fosas comunes. Hasta la fecha solo se ha desenterrado una, revelando los restos de 64 hombres. Según el director del Departamento de Genética Forense de la Universidad Médica de Pomerania, Andrzej Ossowski, la mayoría son soldados del Ejército Rojo. Entre los objetos hallados también se encontraron fragmentos de uniformes polacos y belgas, aunque aún no se ha confirmado la presencia de prisioneros de esas nacionalidades junto a los rusos.

Más de 4 millones de soldados soviéticos siguen desaparecidos

El proyecto de identificación se apoya en los archivos de la Deutsche Dienststelle (WASt) en Alemania y en la base de datos OBD Memorial, creada por el Ministerio de Defensa de la Federación Rusa. Esta última contiene decenas de millones de documentos digitalizados sobre soldados soviéticos fallecidos o desaparecidos durante la Segunda Guerra Mundial. Se estima que, aunque se han recuperado más de un millón de nombres de prisioneros de guerra, más de 5 millones de soviéticos fueron capturados, lo que deja sin identificar a más de 4 millones de personas.

Metodología: combinación de genética y archivo

Desde 2013, los investigadores polacos utilizan un procedimiento que combina antropología forense, extracción de ADN y búsqueda en archivos militares. Cuando se encuentra una placa de identificación cerca de un cuerpo, se registra su número de serie y se busca en la base de datos OBD Memorial, restringiendo la búsqueda al Stalag de Stargard. Las tarjetas de prisionero conservan datos como edad, estatura, color de cabello, huellas dactilares y fotografía, lo que permite cotejar al menos ocho rasgos con los resultados antropológicos para confirmar la identidad.

¿Cómo murieron?

Los registros del OBD indican que los soldados encontrados fallecieron en diciembre de 1941, en un periodo de cuatro días. No presentan marcas de ejecución; la antropología revela signos de agotamiento y se sospecha que la causa fue una enfermedad infecciosa, probablemente tifus, exacerbada por la desnutrición y las condiciones insalubres del campamento. Los investigadores realizarán pruebas de patógenos en el tejido óseo, una iniciativa pionera en Polonia.

El trato diferencial a los prisioneros soviéticos

La ideología nazi establecía una jerarquía racial que reservaba un destino particularmente duro para los prisioneros soviéticos. Según el testimonio del suboficial francés Rémy de Bettignies, retenido en el Stalag II‑B de Hammerstein, los soldados rusos llegaban “esqueletizados” tras viajar en vagones de ganado sin comida. En los barracones, el tifus se propagó rápidamente, y los muertos eran depositados en fosas al aire libre.

Los stalags como futuro campo de investigación antropológica

Se sabe que aún existen fosas sin exhumar en numerosos campos de prisioneros de la Segunda Guerra Mundial en territorio polaco. Las excavaciones iniciadas en 2021 constituyen la primera fase de una búsqueda exhaustiva en el Stalag II‑D. Los investigadores anticipan encontrar más cuerpos, aunque la identificación será más difícil para prisioneros de otras nacionalidades por la escasez de registros.

El Stalag II‑D fue uno de los campos más grandes del Wehrmacht, albergando a prisioneros de Bélgica, Francia, Italia, Países Bajos, Polonia, Rusia y Yugoslavia. Muchos fueron enviados a comisarías de trabajo en granjas y fábricas, donde las condiciones extremas provocaron numerosas muertes, cuyos restos fueron enterrados cerca de los lugares de trabajo.