
Bobastro y la única iglesia mozárabe de Andalucía
En la sierra de Ardales, al norte de la provincia de Málaga, se halla el yacimiento arqueológico de Bobastro. Allí se descubrió la única iglesia mozárabe de toda Andalucía, una edificación de piedra de más de 14 m de largo por 9 m de ancho, con planta basilical y una nave tripartita, coronada por arcos de herradura típicos del estilo pre‑románico.

Este hallazgo confirma el gran poder que la familia Hafsún, de origen muladí, ejercía al final del emirato de Córdoba. La familia adoptó el cristianismo como herramienta para enfrentarse al emirío omeya, y construyó varios lugares de culto cristiano, incluso en el Alcázar del Castillón, sede familiar.
La crisis del emirato de Córdoba
Tras la consolidación de Abderramán I, el emirato de Córdoba se convirtió en el primer estado centralizado musulmán de la península, sustentado en un ejército de esclavos francos, hispánicos y bereberes. Sin embargo, a finales del siglo IX el emirato vivía sus peores momentos. La muerte de Muhammad I dejó a sus hijos incapaces de frenar los levantamientos internos: los Banu Qasi en el Ebro, Ibn Marwan en Mérida y, por supuesto, Umar ben Hafsun en la Serranía de Ronda.

Umar ben Hafsun, el líder rebelde
Umar ben Hafsun nació en 854 en la Serranía de Ronda, descendiente de visigodos. Criado con relatos de la conquista musulmana y la opresión árabe, pronto se convirtió en un rebelde que asaltaba las montañas y acumulaba botín. Tras asesinar a un campesino, se refugió en Bobastro, una aldea casi abandonada situada en una colina con vistas al campo cordobés al norte y al Mediterráneo al sur.
Desde allí decidió atacar solo a los árabes más ricos, evitando antagonizar a los demás, y organizó una banda que pronto se transformó en un ejército muladí‑mozárabe. En 878 derrotó al gobernador de Málaga y, con el tiempo, reclutó a numerosos seguidores que establecieron su cuartel general en Bobastro.

Confrontaciones con el emirato
El emir Muhammad I respondió atacando las tierras cercanas a Bobastro, obligando a muchos de los soldados de Umar a rendirse. Sin embargo, Umar escapó, reunió a sus hombres y volvió a asediar la zona, tomando Mijas, Álora, Banamejí y Archidona, y erigiendo torres de vigilancia y murallas defensivas.
En 887 sus dominios alcanzaron Baena. El nuevo emir Al‑Mundir intentó someterlo, pero Umar murió envenenado por su propio hermano Abd Allah en 918, según crónicas de la época.
Samuel de Bobastro
Tras la muerte de Umar, su hijo Samuel (nombre cristiano que adoptó tras su conversión) tomó el mando. En 898, tras una sequía, hambruna y una epidemia de peste que también lo alcanzó, Samuel se bautizó, acompañando a su esposa y tres hijos. Con su nueva fe buscó alianzas, incluso enviando su certificado de bautismo al rey asturiano Alfonso III, aunque nunca recibió respuesta.
Durante su gobierno se construyó la iglesia principal de Bobastro y, a petición de su hija Argentea, un monasterio adyacente.

El declive y la caída de Bobastro
En 912, tras la muerte del emir y la coronación del joven Abd Allah III, el nuevo gobierno de Córdoba recuperó más de setenta fortalezas de manos de Samuel, ofreciendo indultos y cargos a los cristianos y mozárabes que habían apoyado a los Hafsún.
En 914 Bobastro perdió su conexión marítima con Málaga, y en 918, tras la muerte de Umar ben Hafsun, Samuel fue enterrado bajo rito cristiano. Su hijo Yaffar heredó la defensa, pero la presión umayyad se intensificó.
En 920 los castillos de la familia Hafsún comenzaron a caer: Belda, Álora y otros fueron tomados tras brutales asedios. En 927 Abderramán III lanzó un sitio total a Bobastro; los defensores fueron capturados, y los restos de Umar fueron expuestos en Córdoba, junto a los de sus hijos Hakim y Sulaymán.

Lecturas recomendadas

Compra "Hispania, al‑Ándalus y España"
- Historia de España en la Edad Media, C. Vicente Ángel Álvarez Palenzuela, Ed. Ariel, 2011.
- La rendición de Bobastro, Joaquín Vallvé Bermejo.
- Omar ben Hafsún, el rebelde de Bobastro, Carmen Panadero Delgado.