historia historica

Este talentoso director trabajó para... ¡Hitler!

Leni Riefenstahl es una figura controvertida que aportó una visión novedosa al cine, aunque la utilizó para la propaganda nazi. ¿Cómo fue su obra y qué legado dejó en la historia del cine? ¿Sabía que apoyaba al NSDAP?

Su carrera artística comenzó de forma inocente: en un principio quería ser bailarina. Su estilo original se dio a conocer en toda Europa gracias a una gira con Max Reinhardt, patrocinada por el productor judío Harry Sokal. Sin embargo, una lesión la obligó a someterse a una cirugía de rodilla, poniendo en duda su futuro como bailarina.

Este talentoso director trabajó para... ¡Hitler!

Los criminales nazis financiaron su actividad artística durante el Tercer Reich.

En una visita al médico, la joven bailarina descubrió un cartel de la película Berg des Schicksals (Montaña del Destino, 1924), dirigida por Arnold Franck. Fue entonces, como admitió en una entrevista de 2002, cuando decidió involucrarse en el cine.

De la nada al estrellato

Leni empezó a observar activamente el mundo del cine. Conoció a Luis Trenker, actor de Berg des Schicksals, y, gracias a un amigo, también a Arnold Franck. El director era uno de los pioneros del popular género de "cine de montaña". Leni tuvo la suerte de que Franck le permitiera actuar en su siguiente producción, Der Heilige Berg (La Montaña Sagrada).

Su actuación resultó adecuada para los proyectos de Franck, quien la volvió a contratar para Die weiße Hölle vom Piz Palü (El Infierno Blanco del Piz Palü, 1929), película que le dio fama internacional. En 1932 realizó su primer filme como directora: Das Blaue Licht (La Luz Azul). Recibió la Medalla de Plata en el Festival de Venecia, aunque la crítica la recibió de forma negativa. Riefenstahl culpó a los críticos de falta de objetividad, alegando que muchos eran judíos.

Este talentoso director trabajó para... ¡Hitler!

Leni Riefenstahl con Heinrich Himmler en Núremberg.

La película narra la historia de una joven del campo, rechazada por su comunidad, que es acusada de estar poseída por el demonio y expulsada. La protagonista busca refugio en una cueva de montaña. Riefenstahl afirmó haber recibido una oferta para ir a Hollywood después de rodar Blaue Licht, pero la rechazó para permanecer en Alemania con su novio. Otra razón pudo ser que la película llamó la atención de Hitler, quien declaró que Leni era la encarnación de la mujer alemana perfecta.

Cine ideológico

La directora admitió que quedó fascinada por la figura de Hitler. En 1932 escuchó uno de sus discursos, que la impactó profundamente. En su diario escribió:

Tuve una visión casi apocalíptica que nunca olvidaré. La superficie de la Tierra se extendió ante mí como un hemisferio que se parte en el centro, liberando una enorme corriente de agua, tan poderosa que toca el cielo y sacude la tierra.

Tras este encuentro, Hitler le propuso dirigir Das Sieg des Glaubens (La victoria de la fe), un largometraje de una hora sobre el congreso del NSDAP de 1933 en Núremberg. El Ministerio de Propaganda de Goebbels no le había informado de la intención, y Leni contó con apenas unos días para preparar el proyecto.

El filme muestra a Hitler junto a Ernst Röhm, quien fue asesinado poco después por orden del Führer durante la Noche de los Cuchillos Largos. Hitler ordenó la destrucción de todas las copias; una sola fue hallada en 1990 en Gran Bretaña, lo que nos permite conocer mejor la evolución de Riefenstahl como directora.

Este talentoso director trabajó para... ¡Hitler!

Con Joseph Goebbels en 1937.

Un año después, Riefenstahl realizó otro registro del congreso nazi, bajo el título Triumph des Willens (El triunfo de la voluntad), considerado el mejor filme de propaganda jamás hecho. Según ella, inicialmente no quería aceptar otro proyecto que ensalzara al Partido Nazi, pero Hitler la convenció prometiendo que sería la última vez. En ese momento trabajaba en Tiefland (Tierras Bajas), una adaptación de la popular ópera berlinesa de Eugen d'Albert. Durante el rodaje utilizó a gitanos provenientes de campos de concentración; fueron tratados brutalmente en el set y, al terminar, enviados de regreso a Auschwitz.

El trabajo en manos del público

En el documental Die Macht der Bilder: Leni Riefenstahl (1993) ella afirmó que nunca intentó promover el nazismo en sus películas. Se mostró disgustada por el uso que se le dio a Triumph des Willens.

Aun así, en 1935 realizó otro registro del congreso del NSDAP. En 1936, Hitler le pidió crear un filme para promocionar los Juegos Olímpicos de Verano de Berlín. Así nació Olympia, aclamada por su estética innovadora y logros técnicos. En una escena, una cámara se colocó sobre un tranvía que recorría rieles para seguir al atleta en movimiento; también se emplearon tomas en cámara lenta, técnicas entonces novedosas que pronto se convirtieron en estándar. Michael Kerrigan, en su libro "Hitler. The Man and the Monster", escribe: "Gracias a la creatividad encajada en el rígido marco de la propaganda y a la auténtica innovación artística que reforzaba el mensaje ideológico, la obra de Leni Riefenstahl trasladó la visión de Hitler a la pantalla". ¿Compartía ella esa visión? El filme muestra atletas de todas las razas, incluido el afroamericano Jesse Owens. Fue financiado secretamente por el Tercer Reich, pero el mundo lo recibió con admiración por el talento de la directora.

Este talentoso director trabajó para... ¡Hitler!

Adolf Hitler felicita a Leni Riefenstahl. 1934.

Después de la guerra, el silencio

Al concluir la guerra, Leni pasó cuatro años en prisión en Francia. Fue acusada de explotar a 117 prisioneros de campos de concentración, pero no se le encontró culpable, pues ningún testigo la señaló. Se la describió como "simpatizante" de los nazis, aunque ella misma prefirió el término "políticamente ingenua".

Finalmente completó Tiefland, que se estrenó en 1954. No pudo conseguir financiación para nuevos proyectos cinematográficos, por lo que se dedicó a la fotografía, actividad que mantuvo hasta el final de su vida. En 2002 lanzó su último filme, Impressionen unter Wasser, sobre la vida bajo el mar. Murió a los 101 años.