John F. Kennedy y el hundimiento del PT‑109
Durante la Segunda Guerra Mundial, el futuro presidente de EE. UU., John F. Kennedy, sirvió como capitán de una lancha torpedera PT‑109 en el Pacífico. En la noche del 1 al 2 de agosto de 1943, su embarcación fue embestida por el destructor japonés Amagiri y se partió en dos, dejando a la tripulación a la deriva en medio del océano.
Las torpederas PT
Los botes PT (Patrol Torpedo) eran pequeñas naves de guerra construidas en madera, diseñadas para transportar oficiales, mensajería, espías, rescatar pilotos derribados, atacar convoyes japoneses y combatir submarinos. EE. UU. fabricó poco más de 600 unidades durante la guerra.
Desastre en el estrecho de Blackett
En la madrugada del 1 de agosto, 15 torpederas americanas intentaron interceptar una columna de destructores japoneses en el estrecho de Blackett, cerca de las Islas Salomón. Tras lanzar 30 torpedos sin éxito, el PT‑109 fue golpeado por el Amagiri. La lancha de 40 toneladas de casco de madera quedó partida; dos tripulantes murieron y once sobrevivieron, entre ellos Kennedy, entonces teniente segundo.
Los sobrevivientes nadaron hasta la isla deshabitada de Kasolo, a 5,6 km de distancia, que más tarde pasó a llamarse Isla Kennedy. Kennedy arrastró al gravemente herido Patrick McMahon agarrándolo por el cinturón con los dientes, mientras los demás empujaban las tablas de salvamento.
Búsqueda de agua y alimento
El 4 de agosto, ocho supervivientes llegaron a la isla Olasana, donde encontraron cocos, pero ninguno contenía agua potable. Dos días después, Kennedy y el alférez Ross se dirigieron a la cercana isla Naru y hallaron los restos de una barcaza japonesa, una lata de caramelos y un tanque de agua. Allí conocieron a los isleños Biuku Gas y Eroni Kumana, quienes se ofrecieron a ayudar.
El mensaje en el coco
Para solicitar ayuda, Kennedy grabó un mensaje en la concha de un coco:
Nauru Island CommandLos isleños transportaron el coco a la estación de guardacostas australiana del capitán Arthur Reginald Evans, quien retransmitió la señal a la base estadounidense en la isla Rendova. La ayuda llegó en forma de agua, comida y una patrulla de rescate.
Boat knows location
Can pilot 11 live
Small boat needs Kennedy
Rescate y reconocimiento
El 8 de agosto, los barcos de rescate llegaron a Olasana. Kennedy, exhausto y bajo los efectos de un poco de brandy medicinal, despertó a los demás y organizó la evacuación. Tras este episodio, comandó el PT‑59 y, más tarde ese mismo año, salvó a un grupo de marines de una barcaza que se hundía, recibiendo la Medalla del Cuerpo de Marines y la Purple Heart.
Legado del PT‑109
El relato de los supervivientes fue publicado por John Hersey en The New Yorker y en Reader's Digest, catapultando a Kennedy a la fama política. Conservó la concha del coco como pisapapeles y, cuando le preguntaron en 1959 cómo había llegado a ser un héroe, respondió: «Fue fácil. Hundieron mi barco».
Biuku Gas y Eroni Kumana permanecieron en el olvido hasta 2002, cuando un equipo de National Geographic los encontró mientras buscaba los restos del PT‑109. La familia Kennedy les financió la construcción de nuevas casas; Gas falleció en 2005 y Kumana en 2014.