historia historica

Jerzy Szajnowicz: el agente nº 1 contra la Kriegsmarine

Introducción

“Era un hombre, diría yo, sobrenatural, intrépido y perfecto como espía. Cuando escapó de la cárcel lo vi quitarse las esposas con movimientos serpenteantes usando vaselina. No le interesaban los debates políticos, como a la mayoría de los partisanos; su objetivo era la libertad y la victoria sobre el ocupante.”

Así lo recuerda Gabriela Milonopoulou, miembro de la resistencia griega. Jerzy Iwanow‑Szajnowicz, agente de los servicios secretos polaco y británico, es considerado uno de los operativos más eficaces de la Segunda Guerra Mundial. Su nombre aparece en numerosos estudios como autor de la hundida del submarino alemán U‑133 y, según otras fuentes, del U‑372.

Agente 033B

Jerzy Iwanow Szajnowicz nació en Varsovia en 1911. Hijo de Vladimir Ivanov, ruso, y de Leonarda, polaca, se trasladó a Salónica con su madre y su padrastro griego, Jannis Lambrianidis. Cuando Italia invadió Grecia en 1940, decidió combatir. Viajó a Palestina, se incorporó a la Carpathian Rifle Brigade y, en menos de dos meses, fue reclutado por la inteligencia británica por su condición física (campeón belga universitario de natación), su formación académica y su dominio de cinco idiomas: inglés, ruso, griego, francés y alemán.

Tras un entrenamiento especial en Alejandría, fue enviado a Grecia bajo el nombre en código 033B, como agente del Special Operations Executive (SOE). Su misión: crear una red de espionaje que alimentara a los Aliados con información sobre los movimientos del Eje en el Mediterráneo.

Operaciones destacadas

Sabotaje de submarinos

Una noche, el agente 033B salió de su escondite y, con una mano experta, colocó una mina bajo la quilla del submarino alemán U‑133. Después de nadar varios kilómetros y regresar a la costa antes del amanecer, escuchó la explosión que hundió al U‑boat. La acción quedó registrada como una de las más audaces de la guerra submarina.

Incendio de barcos de suministros

Conscientes de que Grecia era un punto estratégico para el suministro del Afrika Korps, Szajnowicz organizó la quema de varios buques de municiones que zarpaban de Creta hacia el norte de África, privando a las fuerzas del Eje de valiosos recursos.

Sabotaje de aviones de la Luftwaffe

En 1942, se infiltró en la fábrica de los hermanos Malziniotti, en Atenas, donde se reparaban aviones de la Luftwaffe. Bajo la apariencia de trabajador forzado, introdujo químicos y cubos de azúcar en el aceite de los motores. Según el libro "Leonarda y sus hijos" de María y Janusz Przymanowski, esta acción dañó o derribó unas 400 aeronaves en cuatro meses, paralizando la campaña aérea alemana durante la Batalla de El Alamein.

Explosión del cuartel nazi en Atenas

Szajnowicz colocó una carga explosiva en la sede ateniense del NSDAP y la Gestapo. La detonación mató a varios cientos de funcionarios nazis y obligó a Heinrich Himmler a cancelar su visita a Grecia.

Intento de atentado contra Mussolini

Cuando Benito Mussolini planificó una visita a Grecia, Szajnowicz y sus colaboradores plantaron una bomba en el hotel donde debía alojarse. El duce cambió de plan en el último minuto, evitando la tragedia.

Captura y ejecución

En diciembre de 1941, los servicios de inteligencia alemanes lograron capturar a Szajnowicz, pero él escapó saltando del coche que lo llevaba a la cárcel. Sin embargo, la red nazi, que ya conocía su descripción física (170 cm, delgado, rostro alargado, pómulos marcados, ojos azules y cabello rubio oscuro), intensificó la caza. En septiembre de 1942, tras una traición –según una hipótesis, un amigo entregó su escondite a la policía italiana; según otra, fue reconocido por Pandelis Lambrenopoulos– fue detenido en el barrio de Kesariani, Atenas.

El metropolitano de Atenas, Damaskinos, intervino sin éxito. Szajnowicz fue condenado a triple pena de muerte y, al ser llevado al lugar de ejecución, intentó escapar de nuevo, pero fue abatido por el guardia. Fue enterrado como héroe y, póstumamente, recibió la Orden del Virtuti Militari. En Grecia es recordado como un héroe nacional.

Legado cultural

Su historia inspiró la novela "Agente nº 1" de Stanisław Strumph‑Wojtkiewicz, que a su vez se adaptó al cine en 1971, con Karol Strasburger interpretando al agente.

Hoy, la figura de Jerzy Szajnowicz simboliza el valor de la resistencia clandestina y la capacidad de un solo individuo para alterar el curso de la guerra mediante ingenio, valentía y una impecable red de contactos.