Rutina macabra del comandante
Amon Göth, comandante del campo de trabajo de Płaszów, iniciaba sus mañanas con binoculares y una pistola, disparando a los prisioneros que consideraba demasiado lentos. Ese acto era sólo una muestra de la infinidad de atrocidades que perpetró.
Orígenes y ascenso
Nacido el 11 de diciembre de 1908 en Viena, hijo de Bertha y Amon Franz, recibió el nombre de un dios egipcio de la fertilidad, lo que resulta irónico para quien se convertiría en uno de los criminales nazis más brutales. Su educación, brillantez y lealtad al nazismo le valieron la admiración de sus superiores en la SS, que lo consideraban un ejemplo del nacionalsocialismo. En febrero de 1943 fue nombrado comandante del campo de trabajo de Płaszów, en la capital del Gobierno General.

Liquidación del gueto de Cracovia
Göth fue encargado de coordinar la liquidación del gueto de Cracovia. El 13 de marzo de 1943, día de reposo judío, ordenó la evacuación del sector A (trabajadores) y la ejecución in situ de ancianos, enfermos y niños del sector B. Aproximadamente 2 000 personas fueron fusiladas en el lugar y otras 2 000 deportadas a los campos de exterminio. Al día siguiente informó haber completado la tarea sin cargos.
Violencia indiscriminada en el campo
El aspecto imponente del comandante, su estatura y su afición al alcohol, infundían terror entre los prisioneros. Cuando la arquitecta Diana Reiter denunció que los cimientos de los barracones eran insuficientes, Göth la ejecutó en el acto, aunque luego siguió sus indicaciones para evitar el derrumbe.
“Göth ordenó al conjunto de la orquesta del campo tocar canciones infantiles mientras las madres observaban a sus hijos ser llevados a los camiones de la muerte”.
Sus “cacerías” consistían en recorrer el recinto sin camisa, con binoculares y un rifle de francotirador, disparando a quien, a su juicio, trabajaba con lentitud.
Crímenes menores, castigos máximos
El comandante ejecutaba a prisioneros por razones triviales: una joven fue fusilada por mirar el espejo de un coche; dos mujeres murieron por pelar papas despacio; un cocinero fue muerto porque su comida estaba demasiado caliente. También asesinó a su propio sirviente por encontrar una pulga en su perro.

Corrupción y caída
Göth saqueó muebles y alimentos del gueto y del propio campo para su beneficio personal, organizando fiestas suntuosas. Sus superiores, aunque toleraban la brutalidad contra los prisioneros, no perdonaron sus actos de corrupción. En 1944 fue prohibido que tomara decisiones arbitrarias sobre ejecuciones.

Selección de 1944
En mayo de 1944, con el campo abarrotado, Göth dirigió una “selección” en la que, bajo música de Strauss, obligó a los internos a presentarse desnudos frente a mesas donde los médicos de la SS señalaban a los enfermos y débiles. Aproximadamente 400 adultos y 300 niños fueron enviados a Auschwitz; algunos niños lograron esconderse en barracones de pacientes de tifus.
Fin de la pesadilla
Se estima que más de 8 000 personas murieron en Płaszów y que Göth fue responsable directo de alrededor de 500 asesinatos. El 13 de septiembre de 1944 fue detenido por la RSHA después de que se encontraran 80 000 marcos en su apartamento vienés, evidencia de su saqueo.
Tras ser liberado por problemas de salud, fue capturado nuevamente en 1945, entregado a un tribunal polaco y condenado a muerte. La ejecución se llevó a cabo el 13 de septiembre de 1946 en Cracovia.

Reflexión
No existen justificaciones para la barbarie de Göth. Sus motivaciones parecen haber sido el sadismo alimentado por el alcohol y la oportunidad de enriquecerse a costa de la vida humana.