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Los primeros campos alemanes en Polonia: ¿por qué se mencionan tan poco?

Los primeros campos alemanes en Polonia

Los campos alemanes fueron creados en los primeros días de la campaña de septiembre de 1939. Eran campamentos temporales, subordinados a los Einsatzgruppen der Sicherheitspolizei, y formaban parte de la operación “Tannenberg”, cuyo objetivo era aislar a los defensores más fanáticos de la Polonia para su posterior exterminio o deportación a los campos de concentración del Reich.

El primer campo en el istmo de Vístula

El 2 de septiembre de 1939 se estableció, cerca del pueblo de Stutthof, un campo para prisioneros civiles y supervivientes de los pogromos organizados por los Einsatzgruppen en la región de Pomerania. Funcionó en la zona de Gdańsk hasta que la población polaca fue eliminada.

Campos de tránsito en la Ciudad Libre de Gdańsk

Entre el 1 y el 15 de septiembre, la policía alemana utilizó el edificio de la escuela secundaria femenina Victoriaschule como campo de tránsito. Aproximadamente 3 000 polacos pasaron por allí. Otro sitio de detención fueron los barracones del distrito de Nowy Port.

Fort VII de Poznań: “Auschwitz” en la Gran Polonia

El campamento policial más conocido fue el instalado en el Fort VII de Poznań, inicialmente llamado Konzentrationslager‑Posen y bajo la autoridad del Einsatzgruppe VI. Se fundó el 10 de octubre de 1939 y, un mes después, pasó a ser un campo temporal de la Gestapo.

Los primeros campos alemanes en Polonia: ¿por qué se mencionan tan poco?

Escaleras de la muerte

Condiciones de vida

Los internos eran confinados en salas bajas, húmedas y sin ventanas, sin calefacción ni iluminación adecuada. El hacinamiento generaba una insoportable sensación de asfixia y el olor provenía de los cubos donde los prisioneros atendían sus necesidades fisiológicas. No había camas; solo paja escasa extendida sobre el suelo de concreto.

La alimentación era mínima: café y un trozo de pan seco en el desayuno; medio litro de sopa (a veces con algo de sémola o col) al mediodía; y café nuevamente en la cena. Con el tiempo, incluso esas raciones se redujeron a dos comidas al día.

El hambre, la suciedad y la presencia constante de roedores provocaron brotes de sarna y flemón, infecciones purulentas que, sin tratamiento, terminaban en septicemia y muerte. No existía servicio médico; los médicos polacos que estaban entre los presos intentaban ayudar, pero carecían de instrumentos, vendajes o desinfectantes.

Violencia y tortura

Los guardias alemanes, reclutados entre los Volksdeutsche de la Gran Polonia, mostraban una crueldad sadista. Los testimonios describen luces apagadas, golpes con cañas, latigazos y humillaciones constantes. Cuando un verdugo se cansaba, otro tomaba su lugar, prolongando el sufrimiento.

Los primeros campos alemanes en Polonia: ¿por qué se mencionan tan poco?

El búnker nº 17 fue adaptado por los alemanes para instalar una cámara de gas, una de las primeras pruebas de este método en Polonia.

Resistencia y experimentación

Tras la finalización de la Operación Tannenberg, en la primavera de 1940, miembros de la resistencia polaca comenzaron a infiltrarse en los casamates del Fort VII. Allí se llevaron a cabo los primeros experimentos con cámaras de gas en territorio polaco.

Liquidación del campo

El Fort VII fue desmantelado en la primavera de 1944. Se estima que varios miles de polacos murieron dentro de sus muros o fueron ejecutados en los bosques cercanos.

Bibliografía

Extracto del libro de Dariusz Kaliński, Balance of harms. What the German occupation of Poland really looked like.