Desigualdad en la representación del desnudo
En la cultura visual actual se critica con frecuencia la abundancia de cuerpos femeninos desnudos, mientras que los desnudos masculinos casi nunca generan polémica. Esta doble medida se refleja a lo largo de la historia del arte.
El desnudo masculino en la publicidad y la moda
Los anuncios comerciales están llenos de hombres presentados como objetos de deseo: modelos musculosos que miran desafiante a la cámara para promocionar jeans, ropa interior o perfumes. Grandes casas de moda como Gucci y Yves Saint‑Laurent también han utilizado modelos varones desnudos en sus campañas.
Una tradición que se remonta a la Antigüedad
Desde la Grecia y Roma clásicas, los artistas buscaron representar el cuerpo masculino con ideal de perfección. El David de Miguel Ángel es un ejemplo icónico del joven atlético. Incluso bajo regímenes fascistas en Alemania e Italia se produjeron pinturas de hombres desnudos que exaltaban la fuerza del Estado y el concepto de Übermensch.
El escándalo del desnudo femenino
El desnudo femenino, sin embargo, provocó mayor revuelo. En el siglo XIX, obras como El origen del mundo de Courbet desataron protestas; la pintura permaneció fuera del público hasta 1988, 122 años después de su creación.
¿Por qué el desnudo masculino pasa desapercibido?
Hoy, el debate sobre los desnudos femeninos vuelve a surgir, mientras que la representación masculina como objeto sexual sigue sin cuestionarse. ¿Se debe a que la mujer sigue considerándose el “sexo débil” y, por tanto, su cuerpo necesita protección? ¿Qué normas deberíamos aplicar a los hombres?