¿Prefiere una dieta de alimentos blandos o duros? El hombre prehistórico optó por alimentos blandos hace unos 10 000 años con el desarrollo de la agricultura. Una consecuencia inesperada fue que los dientes cambiaron como resultado…
Un tercio de los niños tiene dientes sanos, otro tercio necesita ortodoncia y el 33 % restante está entre ambos. En los Países Bajos, no menos del 45 % de los niños usan aparatos dentales. Pero, ¿por qué tantos niños presentan dientes torcidos o mal posicionados? Este misterio fue resuelto por Noreen von Cramon‑Taubadel (Universidad de Kent, Inglaterra) en un artículo de la revista Proceedings of the National Academy of Sciences.
Primeras sociedades agrícolas
La agricultura surgió en Oriente Medio hace aproximadamente 10 000 años y, con el tiempo, se extendió a Europa y otras regiones. En los Países Bajos llegó hace unos 8 000 años. El cambio alimentario fue notable: los cazadores‑recolectores consumían alimentos duros, como carne, mientras que los agricultores comían alimentos más blandos y de origen vegetal, lo que redujo la necesidad de masticar intensamente.
Metodología del estudio
Von Cramon‑Taubadel quiso conocer el efecto de esta transición. Analizó cráneos de once poblaciones actuales: seis con dietas basadas en productos agrícolas y ganaderos, y cinco que dependen principalmente de carne, pescado y recursos silvestres. Las muestras provienen de lugares tan dispares como Japón, Groenlandia, Australia e Italia. Midió, entre otros parámetros, la longitud y anchura de la mandíbula y distintas partes del cráneo.
Resultados dietéticos
La dieta influyó en la morfología mandibular. Los cazadores‑recolectores presentan una mandíbula larga y estrecha, mientras que los agricultores tienen una mandíbula relativamente corta y ancha. También se observó una diferencia en la forma de la porción anterior del paladar. Según la autora, estas variaciones no se explican por la ubicación geográfica, el clima ni la historia genética de las poblaciones. Quedan dos hipótesis: los niños adaptan el crecimiento de la mandíbula a los alimentos blandos, o la mandíbula ya nace diferente.
Probar la primera hipótesis en niños es complicado, pero un estudio previo con roedores (híbridos) mostró que los ejemplares alimentados con comida blanda desarrollan una mandíbula que crece más lentamente. Así, la adaptación durante la infancia podría ser la causa.
¿Y los dientes torcidos? Al masticar menos y con menor fuerza, la mandíbula de los agricultores crece más despacio que la de los cazadores‑recolectores. Sin embargo, el tamaño dental no disminuye, de modo que los dientes quedan “apretados” en una mandíbula más corta, lo que provoca malposiciones y una oclusión subóptima.
En resumen, la transición de cazador‑recolector a agricultor hace 10 000 años tuvo importantes repercusiones en la dentición humana. No es de extrañar que hoy muchos niños necesiten ortodoncista; la invención de la agricultura resultó ser, inesperadamente, costosa para los padres modernos.
- Evolución (Knowledge Link File)
- La “diente venenoso” aparece en la parte posterior de la boca (Kennislinknieuws)
- Las plantas eran muy populares entre los humanos prehistóricos (Kennislinknieuws)
- Se halló la mandíbula humana más antigua en Europa (Knowledge link news)