historia historica

El Rijksmuseum crea Accurator, una herramienta para analizar objetos en pinturas

¿Alguna vez te has preguntado qué objetos aparecen en las obras del Rijksmuseum? En muchas etiquetas sólo aparece una descripción vaga como "pájaros", seguida a veces del nombre del artista. Un programa informático inteligente permite que los expertos aporten su conocimiento directamente a las imágenes.

En la obra del grabador Pieter Schenk, realizada entre 1675 y 1711, la etiqueta indica "Águila y otras aves". Lo más probable es que el curador no supiera identificar las seis aves restantes representadas. Esta escasez de metadatos se extiende a vasos, vestimentas, esculturas y demás objetos de arte. Por eso el Rijksmuseum, junto a varios investigadores, desarrolló una herramienta especializada.

¿Qué es Accurator?

Accurator es una aplicación web que permite etiquetar objetos y, si se desea, partes concretas de ellos (por ejemplo, el ala de un ave). Gracias a estas anotaciones se genera una base de datos cada vez más fiable. En un primer evento, organizado en octubre de 2015 para observadores de aves, los participantes identificaron numerosas especies usando la herramienta. Posteriormente, el museo colaboró con Modemuze, una plataforma neerlandesa dedicada a la moda y al vestuario, para repetir la experiencia con especialistas en indumentaria.

Entrevista con la científica Lora Aroyo

¿Cómo funciona Accurator? “Es una herramienta online que permite etiquetar objetos y sus detalles. De este modo conseguimos datos más precisos. Al principio los expertos tenían que desplazarse a Ámsterdam, pero la idea es que cualquiera pueda colaborar desde su silla. Estamos afinando la arquitectura para que cientos de usuarios trabajen simultáneamente.”

¿Cómo se evitan aportaciones erróneas? “Empleamos algoritmos que evalúan la fiabilidad de cada contribución. Si un usuario aporta datos que el resto rechaza, el sistema lo marca. Sólo una parte de los objetos con aves está digitalizada, y varios usuarios pueden trabajar sobre la misma pieza al mismo tiempo. Los algoritmos también aprenden a diferenciar características como el color de las plumas, de modo que un cisne no se confunda con una gorrión.”

¿Cuál fue el resultado del primer test en octubre de 2015? “El día de las aves fue todo un éxito. Limitados a 40 participantes por el tamaño de la sala, todos mostraron un conocimiento impresionante, acompañados de pilas de libros. Las discusiones se realizaron en pequeños grupos, analizando diferencias estacionales y de género. Los especialistas querían seguir trabajando después del evento, enfrentándose a imágenes más difíciles.”

¿Por qué instituciones como Naturalis, el Instituto de Sonido y Visión y la Koninklijke Bibliotheek se sumaron al proyecto? “Los ciudadanos demandan cada vez más información: quiénes se inspiraron en una ave, en qué programas de naturaleza aparece, qué libros se han escrito y si el esqueleto está en Naturalis. Por eso es necesario etiquetar, enlazar y agrupar datos de forma coherente.”

¿Se pudo unificar la metadata de diferentes instituciones? “Cada entidad trabajaba con sus propios formatos y vocabularios. En Accurator tuvimos que integrar cuatro tipos de patrimonio cultural (biblioteca, museo de arte, museo de ciencia y archivo de imágenes). Por ejemplo, en la biblioteca las fotos tenían pocas etiquetas, pero los textos eran buscables. Lo ideal es que todos usen el mismo formulario de anotación, de modo que al buscar una palabra clave aparezcan resultados de todas las fuentes.”

¿Cómo se aplicó Accurator al proyecto "stitch by stitch"? “Invitamos a cuarenta especialistas y entusiastas a describir objetos relacionados con la moda del Rijksmuseum y Modemuze. Algunas prendas son familiares, otras requieren un ojo experto: ¿qué tipo de manga es esta? ¿Qué materiales y técnicas se emplearon? Ese día se identificaron 306 pinturas y se añadieron cerca de 2 000 etiquetas sobre accesorios, encajes, trajes, etc.”

¿Cuál es el futuro de Accurator? “Los gestores de colecciones podrán usar la herramienta para invitar a especialistas a mapear detalles de sus propias piezas, sin salir de casa. Se pueden aplicar a sub‑colecciones como flores, barcos, castillos o especies animales, o para organizar exposiciones temáticas (por ejemplo, vestidos chinos de una época concreta) y gestionar préstamos entre museos.”


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