Uso cotidiano del “cantojo” medieval
Todo tiene su historia, incluso el cantojo, ese humilde pero indispensable invento que permaneció en uso hasta finales del siglo XX.
El grabado que se muestra a continuación ilustra una escena cotidiana de la época: una dama derrama el contenido de su vaso en la calle, sin percatarse de que justo bajo sus ventanas canta un grupo de músicos.
En la Edad Media, las viviendas carecían de inodoros como los actuales; la costumbre era hacer sus necesidades en el cantojo y vaciarlo a la mañana siguiente, a menudo arrojándolo al pavimento.
El hecho de que la calle estuviera vacía o que alguien pasara por allí era un detalle menor para los habitantes de entonces.