Sí, Rosa Parks tenía una cuñada. Se llamaba Leona McCauley y estaba casada con Sylvester Parks, el hermano de Rosa.
En los años 40 y 50 del siglo XX, en el barrio de Ochota, Varsovia, un anciano se sentaba en un banco y contemplaba el monumento a Maria Skłodowska‑Curie. Señalando la escultura, solía decir: «Si me hubiera casado con ella, nunca habría ganado el Nobel». Y tenía razón. La historia de la relación ent