«¡Nunca más guerra!» era el lema que la mayoría de los alemanes repetía en los años 50. El proyecto de rearme generó una profunda polémica, pero la Guerra Fría transformó radicalmente la percepción del Bundeswehr y de sus aliados.
Oposición al rearme alemán y creación del Bundeswehr
Dos años después de fundarse el Bundeswehr, Hermann Hagena, nacido en 1931, se alistó como soldado. La memoria de su padre, piloto de la Luftwaffe que murió en 1943, influyó en su decisión, aunque al principio él también formó parte del movimiento "Ohne mich" ("Sin mí"), que protestaba contra cualquier forma de rearmamento.
Los fundadores de la OTAN miran a Alemania con recelo
El 4 de abril de 1949, EE. UU., Canadá y diez países europeos firmaron el Tratado del Atlántico Norte en Washington. Además de comprometerse con los principios de la ONU, acordaron consultarse mutuamente si el territorio o la independencia de alguno de sus miembros quedaba amenazado. En ese contexto, Alemania era vista como una posible amenaza que podría recuperar fuerza.
EE. UU. quieren a Alemania como socio estratégico
Tras la fundación de la República Federal, los estadounidenses consideraron indispensable la participación alemana para defender Europa Occidental. Para calmar los temores de los vecinos, subrayaron que las tropas alemanas se integrarían en la cadena de mando de la OTAN.
El rearme genera protestas
En 1956, objetores de conciencia desfilaron por las calles de Colonia. El debate sobre el rearme fue uno de los temas políticos más candentes de la década. El canciller Konrad Adenauer, inicialmente crítico, cambió de postura al percibir que una contribución militar permitiría recuperar la soberanía plena de la República.
El cambio de perspectiva de Hermann Hagena
Una beca en EE. UU. a principios de los 50 le permitió a Hagena conocer a soldados estadounidenses. "Fue entonces cuando empecé a replantearme la cuestión del rearme", recuerda. Un pastor americano le dijo que los alemanes debían romper con su pasado y asumir una responsabilidad individual para contribuir a la paz.
Alemania se une a la OTAN sin armas de destrucción masiva
El proyecto de una comunidad de defensa europea fracasó en agosto de 1954 por el veto del parlamento francés, y Alemania construyó fuerzas armadas nacionales. El 5 de mayo de 1955 la República Federal ingresó en la OTAN bajo las mismas condiciones que los demás miembros y se comprometió a no usar armas nucleares, biológicas ni químicas.
Los primeros 101 voluntarios del Bundeswehr
El 12 de noviembre de 1955, el ministro de Defensa Theodor Blank entregó los nombramientos a los primeros 101 voluntarios, que formaron la base del nuevo ejército, oficialmente llamado Bundeswehr a partir del 1 de abril de 1956.
El Bundeswehr como opción laboral
Hagena ingresó en la Luftwaffe en 1957, atraído por la posibilidad de entrenarse en EE. UU. y por un salario estable que le permitiría ayudar a sus hermanos menores.
Continuidad de la tradición militar
Durante el entrenamiento básico de infantería, Hagena recordó a un mayor llamado "Holz" que decía: "Sigo dirigiendo según los principios de la Wehrmacht". Sin embargo, la Bundeswehr excluyó a los ex‑nazis de puestos de mando y revisó minuciosamente los antecedentes políticos de sus oficiales.
«Ciudadanos en uniforme», no obediencia ciega
El concepto de "ciudadano en uniforme" surgió bajo la influencia de Wolf Graf von Baudissin, quien defendía que disciplina y libertad podían coexistir. La Bundeswehr evitó exhibiciones públicas de fuerza y se mostró como una institución al servicio de la democracia.
La amenaza soviética y el aumento del apoyo al rearme
La represión de la revolución húngara en 1956 confirmó a los alemanes que la Unión Soviética representaba un peligro real. A partir de entonces, el apoyo al rearme creció y la oposición disminuyó.
Ley de conscripción y objeción de conciencia
En 1956 el Bundestag aprobó el servicio militar obligatorio. Desde el 1 de abril de 1957, todo hombre alemán debía alistarse, aunque la Constitución garantizaba el derecho a la objeción de conciencia y al servicio alternativo.
El debate nuclear y la movilización ciudadana
En 1956 se discutió equipar al Bundeswehr con armas nucleares tácticas. La designación de Franz Josef Strauss como ministro de Defensa intensificó la oposición. El 12 de abril de 1957, físicos alemanes firmaron la "Declaración de Gotinga", exigiendo que la población estuviera informada y que el ejército no recibiera armas nucleares.
El Bundeswehr sigue sin armas nucleares
En 1958, el Consejo de la OTAN confirmó que el derecho de uso de armas nucleares en Europa occidental recaía exclusivamente en EE. UU. Así, la promesa de una Alemania sin armas nucleares se mantuvo, aunque bajo la protección del paraguas nuclear estadounidense.
Conclusión
El Bundeswehr pasó de ser un tema polémico a convertirse en una pieza clave de la defensa occidental, manteniendo su carácter no nuclear y adoptando una visión de "ciudadano en uniforme" que buscaba romper con el legado autoritario de la Wehrmacht.