Historia de Europa

De la zona de ocupación soviética a la República Democrática Alemana

Cuatro meses y medio después de la fundación de la República Federal de Alemania, la zona de ocupación soviética se transformó en la República Democrática Alemana (RDA) el 7 de octubre de 1949. El sueño de una Alemania unida quedó definitivamente en el pasado.

Por Kathrin Otto

Ese viernes, en el salón del antiguo Reichsluftfahrtministerium de Berlín, Wilhelm Pieck, co‑fundador de la SED, proclamó la creación de la República Democrática Alemana. Con ese acto quedó sellada la división del país. En el discurso oficial se leía:

«Con base en la constitución aprobada por el Tercer Congreso Popular Alemán, la República Democrática Alemana se crea por unanimidad en la capital alemana, Berlín, por todas las partes y organizaciones de masas del Consejo Popular Alemán».

Ese texto es una interpretación muy positiva de los hechos: la votación fue unánime, pero el Consejo estaba claramente dominado por la SED, el Partido Socialista Unificado de Alemania.

KPD y SPD se convierten en la SED

La división de Alemania ya se anunciaba desde hacía tiempo. Las tensiones entre las potencias occidentales y la Unión Soviética se intensificaron poco después del fin de la Segunda Guerra Mundial. Aunque compartían el objetivo de crear un Estado democrático en la Alemania de posguerra, sus concepciones de democratización diferían enormemente. En 1946, bajo presión de la administración militar soviética, la SPD y la KPD se fusionaron para formar el partido socialista único SED; los opositores dentro de la SPD fueron perseguidos. Fue una señal clara para Occidente de que la “Guerra Fría” estaba a punto de comenzar. La SED adoptó pronto el modelo marxista‑leninista, mientras que los demás partidos fueron alineados o sus dirigentes destituidos.

Guerra Fría: desacuerdo entre las potencias vencedoras

A finales de 1947, la conferencia de ministros de Relaciones Exteriores de las cuatro potencias victoriosas en Londres dejó claro que no se alcanzaría un acuerdo sobre la cuestión alemana. Reino Unido y Estados Unidos impulsaban la creación de un Estado independiente en las zonas occidentales, mientras que en la zona soviética ya se debatía desde hacía dos años la posibilidad de una «República Democrática Alemana» con pretensiones de ser todo‑alemana. Cuando las potencias occidentales avanzaron hacia una solución parcial, la SED organizó el «Congreso Popular Alemán por la Unidad y la Paz Justa», intentando presentarse como defensora de la unidad nacional.

El 6 de diciembre la SED invitó a representantes de partidos y organizaciones de masas de todas las zonas de ocupación al Primer Congreso Popular Alemán en Berlín. Los delegados fueron elegidos por la propia SED, sin elecciones previas. De los unos 2.000 participantes, la mayoría provenía de la zona soviética; 605 eran simpatizantes de la SED. La demanda principal era un gobierno central alemán y el rechazo a la creación de un Estado occidental. La delegación que debía presentar esas exigencias en Londres fue denegada.

Redacción de la constitución de la RDA

En el Segundo Congreso Popular Alemán, celebrado en marzo de 1948, se rechazó el Plan Marshall y se aprobó una iniciativa popular a favor de la unidad alemana. Además, se eligió el Primer Consejo Popular Alemán, compuesto por 300 miembros de la zona soviética y 100 del occidente, para subrayar la pretensión de ser un organismo “todo‑alemán”. El comité más importante, presidido por Otto Grotewohl (ex‑miembro de la SPD y ahora de la SED), elaboró el borrador de la «Constitución de la República Democrática Alemana», que se presentó a debate a finales de octubre.

Cuando en marzo de 1949 se estaba a punto de promulgar la Ley Fundamental de Bonn, la zona soviética entró en estado de “emergencia nacional”. El Tercer Congreso Popular se reunió los días 28 y 29 de mayo de 1949, pocos días después de la firma de la Ley Fundamental en la República Federal. El borrador constitucional fue aprobado con una sola votación disidente y se eligió el Segundo Consejo Popular Alemán, que el 7 de octubre de 1949 se constituyó como la Cámara Popular Provisional de la RDA.

Nacimiento de la RDA

En la ceremonia del antiguo Reichsluftfahrtministerium, la Cámara Popular Provisional puso en vigor la «Constitución de la República Democrática Alemana». El texto mantenía la idea de la unidad de Alemania, garantizaba derechos básicos y establecía elecciones «generales, iguales, directas y secretas». Sin embargo, incluía numerosos artículos que aseguraban el desarrollo socialista y el papel dominante de la SED. La máxima autoridad estatal era la Cámara Popular, que, junto con la Cámara de los Estados, eligió a Wilhelm Pieck como presidente del Estado (11 de octubre) y a Otto Grotewohl como primer ministro. Como decía Walter Ulbricht en 1945: “Todo debe parecer democrático, pero todo bajo control”.

El sueño de una Alemania unificada quedó, por mucho tiempo, en el olvido. Desde el final de la guerra, el tránsito entre la zona soviética y las demás zonas de ocupación solo era posible con un pase interzonal, que no se concedía a todos. Así, personas de Lübeck hasta los Montes Harz se vieron separadas de familiares y amigos; en algunos casos, pueblos enteros quedaron divididos, como el caso de Zicherie‑Böckwitz (Zicherie en Baja Sajonia y Böckwitz en Sajonia‑Anhalt).

Consecuencias de la división de Alemania

Al inicio de la década de 1950, los soldados soviéticos en la frontera fueron sustituidos gradualmente por la Policía Popular en cuarteles. Lo que antes era posible –por ejemplo, cruzar la frontera para comprar una botella de licor– se volvió imposible. En 1952, el Consejo de Ministros decretó una zona de exclusión de cinco kilómetros detrás de la frontera oriental. Personas consideradas políticamente poco fiables fueron reubicadas a la fuerza; los que permanecieron, como los habitantes de Herrnburg (Mecklemburgo del Norte), debían identificarse cada vez que salían del área restringida.

En julio de 1952 los cinco estados de la RDA fueron abolidos y sustituidos por 14 distritos, poniendo fin al antiguo estado de Mecklemburgo, que había existido durante 850 años. La reforma eliminó cualquier vestigio de federalismo y autogobierno. No surgió una democracia real en la RDA; aunque existían otros partidos, su papel era meramente subordinado a la SED, que celebraba victorias electorales espectaculares hasta su colapso. En la práctica, la población de la RDA pasó de una dictadura a otra.