Efectos positivos
- El principio de autodeterminación quedó consagrado en el Pacto de la Sociedad de Naciones (artículos 22 y 23).
- Se crearon nuevos Estados basados en criterios étnicos y nacionales: Polonia, Checoslovaquia, Hungría, Austria, Yugoslavia, Finlandia, Estonia, Letonia y Lituania.
- Se firmaron tratados de minorías para proteger los derechos lingüísticos, religiosos, civiles y culturales de las poblaciones minoritarias en esos Estados.
- Se realizaron plebiscitos en territorios disputados para decidir su afiliación nacional: Schleswig, Allenstein, Marienwerder y Alta Silesia.
- Se establecieron mandatos internacionales sobre antiguas colonias alemanas y otomanas con el objetivo de preparar su autogobierno e independencia (artículo 22 del Pacto).
Efectos negativos
- En varios casos se ignoró la autodeterminación: Francia anexó Alsacia‑Lorena sin plebiscito; Italia incorporó el Tirol del Sur (Alto Adige) pese a los deseos de la mayoría germanoparlante.
- Las fronteras de algunos nuevos Estados, como Polonia y Checoslovaquia, se dibujaron sin considerar plenamente la composición étnica, lo que dejó importantes minorías dentro de sus límites.
- La aplicación del principio quedó limitada a Europa del Este; la mayoría de los territorios coloniales de las potencias victoriosas siguieron bajo dominio colonial.
- Las duras condiciones y la cláusula de culpa de guerra impuestas a Alemania generaron resentimiento y la sensación de injusticia, socavando la idea de autodeterminación para los alemanes.
- La Sociedad de Naciones careció de mecanismos eficaces para hacer cumplir los tratados de minorías.
Conclusión
El Tratado de Versalles introdujo la autodeterminación como norma internacional, pero su aplicación desigual y parcial —excluyendo a gran parte del mundo no europeo y manteniendo colonias bajo control— provocó insatisfacción y sembró tensiones que se manifestarían en los años posteriores.