Origen y contexto histórico
En 1939 el Teatro Nacional de Grecia, proyecto iniciado por el rey Jorge I para crear un teatro permanente en Atenas, amplió su oferta creando una compañía itinerante que recorría todo el país presentando funciones. La compañía se llamó Arma de Tespis, en honor a Tespis, el dramaturgo del siglo VI a.C. considerado el primer actor conocido y el inventor de la tragedia.
Vida de Tespis
Los datos sobre su vida son escasos. Se sabe que nació alrededor del 566 a.C. en Icaria, hoy Dioniso, una localidad al norte de los suburbios atenienses, situada entre las laderas del Monte Pentélico y el paso que lo separa de Parnes, frontera natural entre Ática y Beocia.
El dithyramb y la innovación de Tespis
Según la Poética de Aristóteles, Tespis era cantautor de dithyrambos, cantos líricos improvisados en honor a Dionisio, dios del vino y la fertilidad, conocidos por provocar éxtasis mediante música y alcohol. Hasta entonces el dithyrambo se presentaba como una oda satírica y colectiva.
Tespis introdujo una ruptura fundamental: en lugar de recitar el dithyrambo él mismo, asumió un personaje que dialogaba con el coro. Creó así el hypokritès (actor) y transformó al coro, antes mero guía vocal, en un personaje activo que interactuaba en el proskenion (parte del escenario más visible).
Máscara y vestuario
Para diferenciar a los personajes, Tespis utilizó maquillaje de pigmentos naturales (como la verdolaga) y, posteriormente, máscaras de lino que se convirtieron en símbolo del teatro griego. También diseñó trajes específicos que facilitaban la identificación de cada rol.
De los dithyrambos a la tragedia
Al transformar el dithyrambo en diálogo entre actor y coro, Tespis sentó las bases de la tragedia. El término “tragedia” probablemente alude al chivo sacrificado a Dionisio o a las voces ficticias que adoptaban los actores, a los que originalmente se asociaba con sátiros mitad humanos, mitad cabra.
Veinte años después, Esquilo añadió el deuteragonista (segundo actor) y, medio siglo después, Sófocles incorporó el tritagonista (tercer actor). Tespis también introdujo el ritmo trocáico, favoreciendo la inserción de danzas complementarias, y se le atribuye la invención del prólogo.
Obras atribuidas
Se conservan solo los títulos de cuatro obras y fragmentos que hoy se consideran dudosos. Los títulos son:
- Athla Péliou è Phorbas – Juegos en honor a Pelías y Forbante.
- Hiereis – “Sacerdotes”.
- Èitheoi – “Jóvenes” (referidos a los jóvenes enviados a Creta para alimentar al Minotauro).
- Penteus – El rey de Tebas asesinado por las ménades.
De Penteus se conserva un verso, aunque probablemente apócrifo.
Su legado y la tradición de las giras
Después de enfrentarse al legislador Solón, Tespis fue exiliado de Atenas. Aprovechó la circunstancia y cargó en una carreta todos sus accesorios (máscaras, vestuarios, etc.) para montar una compañía itinerante que actuaba en cada ciudad que visitaba, usando la propia carreta como escenario.
De esta práctica proviene la expresión moderna “montar en la carreta de Tespis”, que alude a la vocación de actor; de allí también el término inglés thespian.
Conclusión
Tespis marcó un antes y un después en la historia del teatro: introdujo la actuación individual, la máscara, el vestuario característico y la idea de llevar el espectáculo de ciudad en ciudad. Su innovación sentó las bases de la tragedia clásica y de la tradición teatral itinerante que perdura hasta hoy.