Historia antigua

Acta Diurna: el 'periódico' romano fundado por Julio César en el 59 a.C.

Origen y antecedentes

Según Cicerón, desde los primeros tiempos de Roma el Pontifex Maximus anotaba en una tabla blanca los acontecimientos más importantes del año, los nombres de los cónsules y demás magistrados, y la exponía en un lugar público para que todos pudieran leerla.

Estos registros se conocían como Annales Maximi y se publicaron anualmente hasta el 131 a.C., cuando dejaron de elaborarse sin que Cicerón explique el motivo. A partir de entonces, los annales fueron copiados por escritores como Catón, pero de forma privada.

Creación bajo Julio César

En la vida cotidiana los romanos carecían de una fuente oficial de información; sólo contaban con chismes y el boca‑a‑boca. Por eso, en el 59 a.C. Julio César decidió crear una especie de boletín diario para remediar esa carencia.

Acta Diurna: el  periódico  romano fundado por Julio César en el 59 a.C.

Ordenó que los funcionarios públicos publicaran cada día una minuta en una tabla blanca, conocida como album, y que la colgaran en lugares visibles como el Foro. Así nacieron las Acta Diurna (literalmente “actos diarios”), consideradas por muchos historiadores como el antecedente directo de los periódicos modernos.

Contenido y formato

Las Acta Diurna no sólo recogían los asuntos del Senado, las leyes y los decretos de los magistrados, sino también chismes sociales, sucesos curiosos, crímenes, construcción de edificios y avisos de carácter social (nacimientos, matrimonios, divorcios, fallecimientos) o militar y municipal (anuncios de juegos públicos, festividades, suministro de granos, etc.).

Probablemente no se publicaban todos los días, pero sí con regularidad. Tras permanecer expuestas unos días, se retiraban y se archivaban junto a otros documentos oficiales. Copistas públicos y privados reproducían las actas, añadían información adicional y enviaban copias a los gobernadores y provincias para su difusión.

Continuación bajo Augusto y legado

Tras la muerte de César, el emperador Augusto mantuvo la publicación, reconociendo su valor como herramienta de propaganda gubernamental, aunque excluyó las actas de las sesiones del Senado. Algunos estudiosos creen que las actas incluían representaciones gráficas de batallas y victorias, similares a los relieves de los arcos de triunfo.

Acta Diurna: el  periódico  romano fundado por Julio César en el 59 a.C.

Sabemos de su contenido gracias a menciones de autores latinos. Por ejemplo, Petronio, en el Satyricón, parodia las Acta Diurna enumerando hechos ridículos. Plinio el Viejo relata varias historias leídas en ellas, como la fidelidad de un perro o un conflicto familiar durante un funeral. Casio Dión recoge la anécdota de un arquitecto que salvó un pórtico, pero Tiberio prohibió publicar su nombre por celos.

Séneca se queja de la abundancia de divorcios publicados, señalando que “desde que cada gaceta incluye un caso de divorcio, los romanos han aprendido a divorciarse como antes sólo se escuchaba por rumor”.

Fin de la publicación

Las Acta Diurna se difundieron al menos hasta el año 235 d.C., y quizás hasta la transferencia de la capital imperial a Constantinopla en 330 d.C. No ha sobrevivido ningún fragmento original; solo se conservan referencias en obras de Tácito, Suetonio y otros.

Al final de cada publicación aparecía la frase publicare et propagare, que obligaba a ciudadanos y no ciudadanos a difundir la información.

Fuentes

Suetonio, Vida de César | Brian J. Wright, “Ancient Rome's Daily News Publication With Some Likely Implications For Early Christian Studies” | Enciclopedia Britannica | William Smith, “A Dictionary of Greek and Roman Antiquities” | Luis Alberto Hernando Cuadrado, “The daytime minutes and the journalistic record” | William Stearns Davis, “A Day in Old Rome: A Picture of Roman Life” | Wikipedia