Historia antigua

Cómo Magerit se convirtió en Madrid: el origen del nombre de la capital

Madrid es una metrópolis enorme, con una oferta cultural inmensa y una historia que muchos desconocen. Pablo y Let, de Viajar Learning, nos acompañan en este artículo para indagar en la toponimia de la capital española. Aunque no somos madrileños, hemos pasado años viviendo en la ciudad y hemos visto cómo ha evolucionado artísticamente y políticamente, sintiendo cada cambio en la propia piel de la urbe.

Amamos Madrid y, a 10 000 km de distancia, la nostalgia nos lleva a recordarla como protagonista de nuestras memorias. Cuando la dejamos, ya habíamos experimentado todo lo que la ciudad podía ofrecer y sentimos la necesidad de abrir el libro de la historia para descubrir algo nuevo.

En esta ocasión queremos explicar el origen etimológico del nombre de la ciudad. A lo largo de los siglos, diferentes pueblos la han llamado de distintas formas; descubramos cómo Magerit se transformó en Madrid.

Cómo Magerit se convirtió en Madrid: el origen del nombre de la capital

El origen de Madrid

Al hablar de Madrid aparecen rápidamente referencias a distintas religiones y civilizaciones. Podemos retroceder hasta la era visigoda e incluso al periodo pre‑romano.

Durante las obras de la M‑30 se hallaron restos romanos en la zona del Manzanares, cerca de la calle Segovia y la Virgen del Puerto. No fue sino hasta la llegada de los visigodos que se decidió fundar la ciudad sobre una altura del valle del Manzanares, el mismo emplazamiento donde hoy se alzan el Palacio Real y la Catedral, con vistas magníficas al sur de la capital.

Ese enclave estratégico atrajo a los musulmanes en el siglo IX, que erigieron una fortaleza llamada Maǧrīṭ, fundada sobre un asentamiento visigodo del siglo VII llamado Matrice, que significaba «corriente» o «manantial».

En Viajar Learning hicimos un tour gratuito muy recomendado, donde pudimos seguir el rastro de las distintas civilizaciones que pasaron por la zona. Más adelante repasaremos esos momentos.

Cómo Magerit se convirtió en Madrid: el origen del nombre de la capital

El primer nombre de Madrid

El primer nombre documentado de la ciudad, en la época andalusí, fue مجرِط (Maǧrīṭ). En castellano medieval se transcribió como Magerit.

El arabista Jaime Oliver Asín, en 1959, explicó que el sonido representado por ǧ y ŷ era el mismo, aunque se escribieran con símbolos diferentes. Así, Maǧrīṭ y Maŷriṭ provienen de la raíz árabe «maǧra», que significa «canal» o «abundancia», con el sufijo romance -it.

Según el mismo autor, el nombre también deriva del mozárabe Matrice, que significa «fuente». Ambas etimologías giran en torno al agua, un elemento que sigue presente en la leyenda que se lee en la Plaza de la Puerta Cerrada, en el barrio de La Latina: «Iba construyendo agua…».

Musulmanes y cristianos habitaban colinas distintas: los musulmanes cerca del Palacio de la Almudena y los cristianos un poco más al este, cruzando el río que corría por la calle Segovia. En ambos casos, el nombre remite a la abundancia hídrica.

Época musulmana y Reconquista

Para situar a Madrid en el mapa histórico, retrocedamos al siglo IX, bajo el emirato omeya de al‑Ándalus. El emir de Córdoba, Muhammad I, fundó una fortaleza en la zona del Manzanares, sobre la colina cercana a la Almudena.

Como ya se había mencionado, musulmanes y cristianos se asentaron en colinas para vigilar la antigua capital visigoda de Toledo. Así nació gradualmente Madrid, con murallas construidas sobre la colina y alimentadas por la abundante agua que los árabes llamaban Magerit o Mayrit.

La fortaleza sufrió varios asedios, entre ellos el del rey Ramiro II de León a finales del siglo X, como parte de la Reconquista cristiana. Un siglo después, Toledo se rindió a Alfonso VI y Madrid pasó, sin mayor conflicto armado, al reino castellano.

Cómo Magerit se convirtió en Madrid: el origen del nombre de la capital

Época cristiana y consolidación de Madrid

Tras la transferencia política a manos cristianas, comienzan a gestarse los rasgos que hoy identificamos con la capital española. La Virgen de la Almudena se convirtió en símbolo emblemático de Madrid después de la supuesta aparición de su imagen en una pared a finales del siglo XI.

San Isidro, campesino mozárabe y patrón de la ciudad, vivió en el siglo XII; se le atribuyeron cinco milagros y, tras su muerte en 1172, fue canonizado. Su festividad se celebra el 15 de mayo, día en que, según la tradición, su cuerpo incorrupto fue trasladado a la iglesia de San Andrés.

Madrid hoy

La iglesia más antigua que aún se conserva en la ciudad es la de San Nicolás de los Servitas, cuyo campanario mudéjar del siglo XII mantiene la estructura original.

Actualmente, el Free Walking Tour de Madrid permite observar los restos de las murallas musulmanas en el enclave estratégico que miraba hacia Toledo. Esa colina se encuentra al final de la calle Mayor, detrás de la Almudena.

Recomendamos encarecidamente realizar el tour gratuito durante un fin de semana. Salen todos los días a las 11 h desde la Plaza Mayor y recorren el casco histórico, mostrando incluso los antiguos muros de la desaparecida Magerit. Aquella abundante corriente que dio nombre a la ciudad hoy yace bajo el asfalto.