Historia antigua

El hombre que reclamó el trono de Francia en la Edad Media alegando haber sido intercambiado al nacer

Cola di Rienzo y su ambición romana

Hace tiempo dedicamos un artículo a Cola di Rienzo, notario apostólico de origen humilde que vivió en el siglo XIV. Determinado a devolver a Roma su antiguo esplendor imperial, Rienzo impulsó medidas revolucionarias: prohibió a los nobles participar en el gobierno municipal y se autoproclamó tribuno, aspirando a ser novus dux de una federación de repúblicas italianas. Su carrera terminó en paranoia, excomunión papal, deposición y ejecución.

El engaño de Giannino Baglioni

Según la tradición, Rienzo convenció a Giannino Baglioni de que él era, en realidad, Juan I, hijo póstumo del rey Luis X de Francia y, por tanto, heredero del trono. El problema era que Juan I había muerto cinco días después de nacer.

Rienzo buscaba un aliado en Francia que reforzara su posición en Roma. Según su relato, un monje francés radicado en Siena le reveló que la reina Clemencia de Hungría, esposa de Luis X «el Obstinado», había dado a luz a un hijo la noche del 14 al 15 de noviembre de 1316, cuatro meses después de la muerte de su padre. Ese niño debía ser el futuro rey, pues su hermana mayor, Juana, quedaba excluida por ser mujer y menor de edad.

El hombre que reclamó el trono de Francia en la Edad Media alegando haber sido intercambiado al nacer

Juan I el Postumo

El recién nacido, bautizado Juan I, fue coronado de inmediato bajo la regencia de su tío Felipe de Poitiers. Sin embargo, la alta mortalidad infantil de la época provocó su muerte cinco días después. La causa exacta es desconocida; se rumorea enfermedad, envenenamiento o incluso la supuesta participación de Matilde de Artois, madre de Juana, que habría perforado el cráneo del infante con una aguja larga.

Con la muerte del niño, Francia quedó sin heredero varón por primera vez desde Hugo Capeto. El duque Odon de Borgoña propuso a su sobrina Juana como candidata, pero el regente se proclamó rey Felipe V en enero de 1317, restaurando la Ley Sálica, que prohibía a las mujeres ocupar el trono.

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La sucesión capetiana y la aparición de Baglioni

Felipe V murió en 1322 y su hermano Carlos IV le sucedió, pero también falleció en 1328 sin varón. Su esposa, Juana de Evreux, estaba embarazada, y la expectativa de un heredero varón alimentó nuevas intrigas. Finalmente, el trono pasó a Felipe VI de Valois, quien murió en 1350 tras una reinado marcado por la derrota en Crécy, la revuelta de la Jacquerie y la peste negra.

El hijo mayor de Felipe VI, Juan II, conocido como el Bueno, ascendió al trono. Fue entonces cuando Cola di Rienzo, ya en la ruina, volvió a aparecer ante Baglioni, asegurándole que él era Juan I el Postumo y que debía reclamar sus derechos dinásticos.

Según la versión de Rienzo, el verdadero Juan había sido sustituido al nacer por el hijo de una nodriza, María de Crassey, esposa de un banquero sienés. El niño real habría sido enviado a un monasterio bajo custodia real, y uno de los monjes habría confiado la información a Rienzo.

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El fracaso de la pretensión

Baglioni viajó a Hungría en 1356 para buscar el reconocimiento del rey Luis I, primo de la supuesta madre fallecida. Luis aceptó la historia, ya sea por convicción, por el parecido físico con su tía o por intereses estratégicos. En 1360 Baglioni acudió a Avignon para presentarse ante el Papa Inocencio VI, esperando que la indulgencia concedida a Rienzo le sirviera de aval.

El pontífice se negó a recibirlo. La causa fue clara: los reyes Valois ya ocupaban el trono y nadie deseaba reabrir la polémica sucesoria. Baglioni intentó levantar un ejército mercenario, pero fue derrotado en Provenza. Pasó sus últimos años en una celda napolitana (o, según otra versión, como refugiado en Hungría) y murió en 1363.

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Legado y contexto cultural

Esta curiosa historia recuerda los mitos mesiánicos del «sebastianismo» portugués y los impostores de la Antigüedad, como los pretendientes a Nerón. Ha inspirado novelas como L’uomo che si credeva re di France de Tommaso di Carpegna Falconieri y la saga de los Reyes Malditos de Maurice Druon, aunque la participación de Cola di Rienzo sigue sin estar confirmada. Como dice el refrán italiano, se non è vero, è ben trovato.