Introducción
Charlie Allnut, un torpe transportista canadiense que recorre el río Ulanga en su barco, debe rescatar a Rose, la hermana puritana de un misionero asesinado por soldados alemanes durante la Primera Guerra Mundial. Juntos huyen a bordo del The African Queen, viven mil peripecias y, al final, Rose convence a Charlie de vengar a su hermano lanzando el barco cargado con torpedos caseros contra la lancha de guerra alemana SS Königin Luise en el lago Victoria.
La película de John Huston, inmortalizada con Humphrey Bogart y Katherine Hepburn, está basada en hechos reales, aunque la acción se desarrolló en otro lago africano: el Tanganica.

El escenario: el lago Tanganica
Durante la guerra, británicos y alemanes lucharon por el control del lago Tanganica, una enorme masa de agua de 673 km de largo, 72 km de ancho y 32.900 km² de superficie, con profundidades que superan los 1.470 metros. El lago marcaba la frontera natural entre el Congo belga y Rhodesia por un lado, y la África Oriental Alemana por el otro.
Importancia estratégica
Aunque la mayor parte del conflicto se desarrolló en tierra bajo el mando del general Paul von Lettow‑Vorbeck, el Tanganica se convirtió en un objetivo naval clave. Ambas marinas desplegaron pequeñas embarcaciones para intentar dominar la zona.

Las fuerzas alemanas
La Marina Imperial alemana instaló dos buques: el Hedwig von Wissmann (60 toneladas, armada con cuatro cañones) y el Kingani (45 toneladas). En 1914 hundieron los vaporcitos belgas Alexandre del Commune y Cecil Rhodes, asegurando el dominio alemán sobre el lago.

Los belgas disponían solo del Barón Dhanis, una nave de 1.500 toneladas que debía ensamblarse in situ, pero los alemanes interrumpían continuamente la obra.
La respuesta aliada
En primavera de 1915, el Almirantazgo británico supo que los alemanes iban a montar una nueva nave, el Graf von Götzen, un monstruo de 67 m y 1.575 toneladas construido en Papenburg y transportado por ferrocarril hasta el lago. Para contrarrestarlo, se decidió enviar varias lanchas de guerra ligeras.

El responsable de la operación fue el teniente comandante Geoffrey Spicer‑Simpson, un oficial poco convencional que había sufrido varios contratiempos en su carrera. Los buques enviados fueron dos lanchas de 12 m, bautizadas Mímí y Toutou, equipadas con una ametralladora Maxim y un cañón Hotchkiss.
Tras pruebas en el Támesis, el SS Llanstephen Castle los llevó a Ciudad del Cabo; de allí, en tren y tiroles tirados por bueyes, llegaron a Elizabethville y, finalmente, al Tanganica en octubre de 1915, cuatro meses después de que el Graf von Götzen entrara en servicio.

Batalla de Mímí y Toutou
El 26 de diciembre de 1915, Toutou, bajo el mando del teniente Junge, avistó el Kingani. Aprovechando que el cañón enemigo sólo disparaba hacia adelante, las lanchas británicas lo rodearon y, en apenas once minutos, lo hundieron. El buque fue reparado, rearmado y rebautizado HMS Fifi. Además, el Alexandre del Commune fue recuperado y pasó a llamarse Vengeur.

El hundimiento de Hedwig von Wissmann
El 8 de febrero de 1916, el Hedwig von Wissmann salió a buscar al Kingani, sin saber que éste ya estaba bajo control británico. Tras un intenso intercambio de disparos, un tiro preciso del HMS Fifi alcanzó la caldera alemana, provocó un incendio y la nave se hundió cuando su capitán explotó las cargas para evitar que cayera en manos enemigas. Los británicos capturaron la bandera y 20 prisioneros.
El fin del Graf von Götzen
En julio de 1916, tras varios intentos fallidos de bombardeo aéreo belga, el comandante alemán Gustav Zimmer decidió desarmar el Graf von Götzen. Cuando la ciudad de Kigoma cayó en manos aliadas el 28 de julio, la tripulación alemana hundió la nave.

Consecuencias y legado
Con la destrucción del Graf von Götzen, la Batalla del lago Tanganica concluyó con una victoria aliada y el control británico‑belga del lago. Spicer‑Simpson recibió la Distinguished Service Medal, aunque nunca volvió a comandar una nave. Curiosamente, el casco del Graf von Götzen fue elevado en 1921 por el gobierno colonial belga, volvió a hundirse y, tras otra recuperación en 1924, entró en servicio como ferry bajo el nombre MV Liemba, que aún navega por el lago.