Una visión sintética del mayor asalto de la Segunda Guerra Mundial
160.000 soldados, que más tarde llegaron a ser tres millones, 5.000 barcos, 1.200 aviones… Los números de la Operación Overlord y su complemento, la Operación Neptuno, son tan abrumadores que dificultan imaginar la complejidad logística del desembarque de Normandía, conocido popularmente como el Día D. Sin embargo, todo ese esfuerzo pudo resumirse en una sola hoja escrita a mano por el general Bernard Law Montgomery.
Los inicios del proyecto
En 1943, durante la Conferencia del Tridente en Washington, los Aliados acordaron la posibilidad de una invasión a la Francia continental. En un principio sólo se aceptó la propuesta, sin especificar que la operación se llevaría a cabo a través del Canal de la Mancha. Calais, el punto más cercano a la costa británica, resultó ser poco viable porque estaba fuertemente defendido y sus condiciones naturales eran desfavorables. Por ello, la atención se centró en la costa de Normandía.
El plan para la primavera de 1944 se empezó a diseñar bajo la supervisión del general estadounidense Dwight D. Eisenhower y el británico Bernard L. Montgomery. La primera versión contemplaba el desembarco de tres divisiones y el lanzamiento de tres unidades aerotransportadas, con el objetivo de capturar el puerto de Cherbourg.
La expansión del plan
Con el paso del tiempo, la operación se amplió progresivamente: treinta y nueve divisiones desembarcarían en veinticinco puntos diferentes, acompañadas por paracaidistas que se lanzarían detrás de las líneas enemigas para tomar Caen y otras ciudades.
Vuelos de reconocimiento, fotografías, postales aportadas por la población civil y la información de la Resistencia francesa permitieron conocer el terreno con gran detalle. Mientras tanto, se acumulaba el enorme material necesario y se llevaban a cabo entrenamientos y maniobras de distracción. Los alemanes, conscientes de la inminente invasión, reforzaron sus defensas en los lugares que consideraban más vulnerables. Rommel pretendía detener la ofensiva directamente en las playas, aunque otros oficiales alemanes recomendaban una defensa más interior para permitir que sus tanques respondieran con mayor rapidez.
El Día D y su desarrollo
El 6 de junio de 1944 marcó el inicio del Día D. La Operación Overlord no se completó hasta el 30 de agosto, cuando los Aliados ya contaban con dos millones de hombres en Francia y estaban preparados para avanzar hacia el interior, encontrándose con las fuerzas que avanzaban desde el sur el 12 de septiembre, rumbo a Alemania.
La magnitud de los recursos humanos y materiales involucrados hacía parecer imposible una coordinación eficaz… y, sin embargo, todo quedó resumido en la famosa hoja de papel de Montgomery.
El documento de Montgomery
En el 72.º aniversario del desembarco (6 de junio de 2016), el Imperial War Museum publicó, por primera vez, varios documentos de Montgomery. Entre ellos, un esbozo manuscrito que describía la «harassment to the troops» (presión sobre las tropas) que participaban ese día, con la frase de cierre: «Buena suerte a cada uno de vosotros y buena caza en el continente europeo».
Lo más curioso es el esquema, también escrito a mano, que relaciona las fuerzas necesarias, separadas por sectores y enumerando la cantidad de blindados que deberían desembarcar primero. El encabezado, en tinta, decía Most secret («Lo más secreto»), seguido de instrucciones como:
- «Bombardeo aéreo pesado tan pronto como la luz lo permita, hasta después de la hora H».
- «Cuerpo de vanguardia a desembarcar simultáneamente según la situación».
- «Cuerpo principal seguirá de cerca al de vanguardia».
Se incluían también directrices específicas sobre el uso de tanques y la ventaja de la primera marea para lanzar las primeras cinco divisiones.
Al final de la hoja, una nota resumía el espíritu del documento: «The key note of everything is SIMPLICITY» – «La clave de todo es la simplicidad».