
Biografía
Jean‑Paul Marat nació en Boudry, cantón de Neuchâtel, en 1743, hijo de un médico de origen sardo radicado en Suiza y de una suiza de Ginebra. Estudió medicina en Burdeos y París, y en 1765 se trasladó a Londres, donde ejerció la profesión mientras se dedicaba a la investigación científica y filosófica. Publicó ensayos sobre el alma humana, enfermedades oculares y varios escritos políticos.
Primeros años y formación
En 1774 se afilió a la masonería y, al año siguiente, obtuvo el título de doctor en medicina de la Universidad de St Andrews, Escocia. En 1777 se instaló en París y se convirtió en médico de los guardias del conde de Artois. Continuó sus trabajos científicos, presentando memorias a la Academia de Ciencias que generaron escándalo y lo obligaron a renunciar en 1783, dejándolo en una situación económica precaria al borde de la Revolución.
Actividad periodística
En 1789 Marat se volcó al periodismo y lanzó el primer número del Parisian Publiciste el 12 de septiembre; a partir del 16 de ese mes pasó a titularse L'Ami du peuple. Defensor de la libertad de prensa sin límites, utilizó un tono cada vez más violento para denunciar conspiraciones aristocráticas, traiciones ministeriales y las deficiencias de la Constitución. Sus críticas se dirigieron contra la élite del tercer estado y contra figuras como Necker, Mirabeau y, sobre todo, Lafayette.
Su radicalismo le valió varios períodos de prisión (octubre‑noviembre de 1789) y exilios breves en Londres (enero‑mayo de 1790 y diciembre‑mayo de 1792). Sin embargo, su popularidad entre el pueblo parisino creció, pese a su aspecto desaliñado y su enfermedad cutánea.
Participación en la Revolución
Tras la caída de la monarquía y la toma del Champ‑de‑Mars (1791), Marat llamó a la instauración de una dictadura popular y, en 1792, se convirtió en diputado de la Convención. Defendió que las leyes sólo debían respetarse si eran justas y favorecían a la Revolución, y apoyó la política del Terror, el Tribunal Revolucionario y el Comité de Seguridad General.
En la primavera de 1793 atacó con vehemencia a los girondinos, solicitó su arresto y participó en la supresión de la Comisión de los Doce. Su retórica sanguinaria y el apodo de “papa del horror” le granjearon enemigos poderosos.
Muerte y legado
El 13 de julio de 1793, mientras se bañaba en una tina de agua sulfúrica para aliviar su enfermedad cutánea, fue asesinado por Charlotte Corday, quien había sido influenciada por la propaganda girondina. Marat se convirtió de inmediato en mártir revolucionario; su cuerpo fue depositado en el Panteón tras un funeral solemne y su imagen inspiró la famosa pintura de Jacques‑Louis David, La muerte de Marat, así como una máscara mortuoria creada por Vérité.
Tras la reacción termidoriana, sus restos fueron retirados del Panteón en 1795. A pesar de sus excesos, Marat sigue siendo una de las figuras más controvertidas y determinantes de la Revolución Francesa.