Historia antigua

El auge de la oposición

El auge de la oposición

Durante la década de 1860 surgió una oposición católica muy crítica, encabezada por el periódico l'Univers de Louis Veuillot. Esta corriente no se silenció ni siquiera con la expedición francesa a Siria en 1860, enviada para proteger a los católicos maronitas perseguidos por los drusos.

Factores económicos y políticos

Al mismo tiempo, el tratado comercial firmado con el Reino Unido en enero de 1860, que incorporaba la política de libre comercio promovida por Richard Cobden y Michel Chevalier, expuso a la industria francesa a una fuerte competencia extranjera. Católicos y proteccionistas descubrieron que el absolutismo moral resultaba útil cuando servía a sus intereses, pero perjudicial cuando los contradecía.

Napoleón III y la vuelta al liberalismo

Para recuperar el prestigio del Imperio frente a la creciente hostilidad de la opinión pública, Napoleón III intentó ganar a la izquierda lo que había perdido en la derecha. Tras su regreso de Italia, la amnistía general del 16 de agosto de 1859 marcó la transición de un absolutismo imperial a un régimen más liberal y parlamentario que duraría diez años.

Medidas para controlar la oposición

El 24 de noviembre de 1860, Napoleón, en una especie de «coup d’état» personal, concedió a las Cámaras el derecho a votar una «apóstrofe» anual en respuesta al discurso del rey y autorizó a la prensa a publicar los debates parlamentarios. Con ello esperaba contener a la creciente oposición católica, cada vez más alarmada por la política de laissez‑faire que el Emperador aplicaba en Italia.

Un Parlamento cada vez más independiente

La mayoría gubernamental mostró rápidamente signos de autonomía. En 1861, el derecho a votar el presupuesto por secciones, concedido por el Emperador, se convirtió en un arma en manos de sus adversarios. La crisis comercial agravada por la Guerra Civil estadounidense y la obstinada decisión de Napoleón de aliarse con el Reino Unido para forzar la apertura de puertos chinos intensificaron el descontento.

Formación de una coalición opositora

Estas medidas malinterpretadas provocaron la unión de partidos católicos, liberales y republicanos en una alianza liberal. Las elecciones de mayo‑junio de 1863 otorgaron a la oposición cuarenta escaños y un líder, Adolphe Thiers, quien defendió la necesidad de mayores libertades.

Respuesta del Imperio

El Emperador no pudo subestimar la fuerza de esta manifestación de la opinión francesa. Su respuesta incluyó el sacrificio político de Victor Fialin, conde de Persigny, ministro del Interior responsable de las elecciones; la sustitución de ministros sin cartera por una especie de presidencia del consejo a cargo de Eugène Rouher, el «vice‑emperador»; y el nombramiento de Victor Duruy, anticlerical, como ministro de Instrucción Pública, en medio de los ataques de la Iglesia que culminarían con el Syllabus de 1864. Todo ello señaló un acercamiento significativo entre Napoleón y la izquierda.

Una oposición republicana irreconciliable

Aun cuando la oposición encabezada por Thiers era más constitucional que dinástica, persistía una oposición republicana irreconciliable, representada por figuras como Victor Hugo, que había sido amnistiado o exiliado voluntariamente. Los antiguos gobernantes volvieron a mostrar ambiciones de poder, y existía el riesgo de que este movimiento, nacido en la burguesía, se extendiera a las masas populares. Como Antaeus obtenía su fuerza del contacto con la tierra, Napoleón creía que podría frenar la amenaza recurriendo nuevamente a los trabajadores, base de su poder.

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