Historia antigua

El ascenso de Adolf Hitler al poder

Tras la Primera Guerra Mundial, Alemania quedó sumida en una profunda crisis: la humillación del Tratado de Versalles, la derrota militar y el auge de movimientos revolucionarios impulsados por la influencia comunista del Este.

En 1923, la crisis económica y la hiperinflación agravaron la miseria popular. La ocupación del Ruhr y las duras condiciones del tratado hicieron que la población se mostrara cada vez más receptiva al discurso nacionalista, racista y anticomunista de Adolf Hitler, quien intentó un fallido golpe de Estado ese mismo año. Nueve años después, en 1932, los votantes lo llevaron a la segunda vuelta de la elección presidencial, aunque fue derrotado por Paul von Hindenburgo por un estrecho margen.

30 de enero de 1933

El ascenso de Adolf Hitler al poder

Personajes clave

  • Adolf Hitler
  • Paul von Hindenburgo
  • Hjalmar Schacht
  • Franz von Papen
  • Kurt von Schröder
  • Kurt von Schleicher
  • Hugo Stinnes
  • Hermann Göring

Procedimiento

Para Hjalmar Schacht, el financiero que sacó a Alemania de la crisis, el comunismo seguía siendo una amenaza inminente. Por ello recurrió a Adolf Hitler, líder del Partido Nacionalsocialista (NSDAP), como único capaz de contenerla. Schacht organizó una reunión entre el excanciller Franz von Papen y Hitler en la casa del banquero Kurt von Schröder. Papen, que había desplazado al canciller Kurt von Schleicher, aceptó apoyar la candidatura de Hitler a cambio de ser nombrado vicepresidente y de que solo unos pocos nazis formaran parte del gobierno. Empresarios como Hugo Stinnes y Schröder creían que, tras su caída en las últimas elecciones, los nazis eran el mejor baluarte contra la revolución roja, y pusieron a su disposición recursos financieros.

El 30 de enero de 1933, tras intensas negociaciones, el presidente Hindenburgo nombró a Hitler como canciller. Hitler solicitó la disolución del Reichstag para convocar nuevas elecciones y, bajo la apariencia de legalidad, instauró una dictadura. El incendio del Reichstag (27 de febrero de 1933), atribuido oficialmente a un extremista de izquierda, permitió a Hermann Göring arrestar a 4 000 comunistas, ampliar los poderes policiales y suspender libertades mediante el decreto de “protección del pueblo y del Estado”, prohibiendo el Partido Comunista (KPD). El 23 de marzo, con el apoyo del Partido Centro, Hitler obtuvo la Ley de Plenos Poderes, que le concedió autoridad total.

Entre marzo y julio se disolvieron los demás partidos políticos, incluida la Socialdemócrata (SPD). La libertad de expresión desapareció, como lo demostró el incendio de libros del 10 de mayo de 1933, que quemó obras de autores judíos (Stefan Zweig, Albert Einstein, Sigmund Freud) y de artistas catalogados como “degenerados” (Picasso, Otto Dix, Van Gogh). En junio de 1934, Hitler ejecutó la “Noche de los Cuchillos Largos”, una purga dentro de su propio partido. Tras la muerte de Hindenburgo el 2 de agosto, Hitler combinó los cargos de presidente y canciller, convirtiéndose en el Führer.

Consecuencias

  • El ascenso de Hitler puso fin a la democracia alemana y estableció el régimen dictatorial del Tercer Reich.
  • Transformó a Alemania en una máquina de guerra que, al expandirse por Europa, desencadenó la Segunda Guerra Mundial.
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