Los Acuerdos de Múnich de septiembre de 1938, firmados por Alemania, Francia, Reino Unido e Italia, "salvaron la paz" al ceder a Hitler los Sudetes. Sin embargo, la situación siguió deteriorándose y, a finales de agosto de 1939, se firmó un nuevo tratado que cambiaría el equilibrio de poder en Europa.
Fecha: 23 de agosto de 1939

Procedimiento
El pacto de no agresión germano‑soviético fue suscrito el 23 de agosto de 1939 por el ministro de Relaciones Exteriores alemán, Joachim von Ribbentrop, y su homólogo soviético, Vyacheslav Molotov.
Ambas potencias acordaron no atacarse mutuamente, ya sea de forma directa o indirecta. En caso de que uno de los países fuera agredido, el otro mantendría una posición de neutralidad y no intervendría en el conflicto.
El tratado también contenía cláusulas secretas que preveían la división de Polonia: el territorio sería repartido entre Alemania y la URSS, mientras que los países al este de Polonia quedarían bajo control soviético, con la excepción de Lituania, considerada zona de influencia alemana.
Consecuencias
- La partición de Polonia se ejecutó en septiembre de 1939 tras la invasión simultánea de Alemania y la URSS.
- Las regiones al este de Polonia fueron anexadas por la Unión Soviética en 1940.
- Alemania recuperó la parte occidental de Polonia y una zona del territorio lituano.
- El pacto permitió a Alemania concentrar sus tropas en el frente occidental, preparándose para la ofensiva contra Francia que comenzaría diez días después y culminaría con la invasión de mayo de 1940.
- El acuerdo se mantuvo hasta junio de 1941, cuando Hitler lanzó la Operación Barbarroja y rompió la alianza al atacar a la URSS.