Historia antigua

La Primera República Francesa

Contexto y origen

El movimiento revolucionario aísla a Francia del resto de la Europa monárquica, enfrentándola a amenazas internas (contrarrevolución) y externas (coalición de monarquías).

  • En agosto de 1791, la Declaración de Pillnitz reúne a las potencias monárquicas europeas contra la amenaza revolucionaria; el propio Luis XVI participa para preservar la solidaridad monárquica.
  • El 19 y 20 de abril de 1792, la Asamblea Legislativa votó la guerra contra Austria, con la esperanza de la familia real de que una victoria austríaca la libere del yugo revolucionario.
  • El 11 de julio de 1792, la Asamblea declara “la patria en peligro”. Llegan a París batallones federales de provincias, como los de Brest y Marsella. El 15 de julio, el manifiesto de Brunswick amenaza a París con represalias si la familia real es herida.
  • El 10 de agosto de 1792, el asalto a los Tullerías sella el fin de la monarquía; el rey Luis XVI y su familia son encarcelados en la prisión del Templo. Con ello desaparece el Antiguo Régimen y se abre paso a la Convención Nacional.
  • Hasta 1794, los sans‑culottes, vencedores del 10 de agosto, ejercen una influencia política decisiva. Son artesanos, obreros y campesinos pobres que exigen igualdad material y medidas revolucionarias radicales.
  • El 20 de septiembre de 1792, la victoria en Valmy detiene el avance de la coalición extranjera.

Periodo de la Primera República (21 septiembre 1792 – 8 noviembre 1799)

La Primera República Francesa

Personajes destacados

  • Maximilien de Robespierre
  • Emmanuel Joseph de Sieyès
  • Napoleón Bonaparte
  • Jean‑Jacques Cambacérès
  • Charles‑François Lebrun

Procedimiento

Formalizada por la Convención al día siguiente de la victoria de Valmy (21 septiembre 1792), la Primera República constituye un periodo inestable de la vida política francesa. Tras la abolición del Antiguo Régimen se suceden tres gobiernos antes del Primer Imperio: la Convención (21 sep 1792 – 26 oct 1795), el Directorio (26 oct 1795 – 9 nov 1799) y el Consulado (10 nov 1799 – 18 may 1804).

Los diputados, elegidos por sufragio universal el 2 septiembre 1792, establecen un pacto nacional declarando a la nación “una e indivisible” (25 sep 1792). De los 749 diputados, mayormente burgueses, se forman tres grupos:

  • Los girondinos (derecha), que intentan frenar la revolución.
  • Los montagnards (izquierda), que impulsan una línea más radical.
  • La Plebe o el Marais (centro), oportunistas que oscilan entre ambos bandos según convenga.

Inicialmente la Convención, dominada por los girondinos, logra éxitos externos como la batalla de Jemappes (6 nov 1792). Sin embargo, su reputación se desploma tras la derrota en Neerwinden (18 mar 1793) y la traición de Dumouriez (6 abr 1793). La creciente pobreza y hambruna empujan al pueblo a exigir cambios, y muchos girondinos son arrestados el 2 jun 1793.

Con el ascenso de los montagnards, la Convención intensifica la Revolución en medio de una guerra civil. Se instituye el Reino del Terror bajo el Comité de Salvación Pública y los tribunales revolucionarios. Robespierre ejecuta a los opositores, pero el 27 jul 1794 es detenido y ejecutado al día siguiente, poniendo fin al Terror. Los termidarios toman el poder, aunque la situación sigue crítica.

La Constitución del Año III (26 oct 1795) establece el Directorio, un régimen diseñado para evitar la dictadura, con tres poderes independientes: los Directores, el Consejo de los Ancianos y la Cámara de los Quinientos. Este orden es derrocado por el golpe de 9 de Brumario (Nov 1799), orquestado por el Abbé Sieyès y Napoleón Bonaparte.

El Consulado se constituye alrededor del triunvirato (Bonaparte, Cambacérès y Lebrun), pero el poder real recae en Napoleón, nombrado Primer Cónsul.

Consecuencias

  • Las continuas luchas entre republicanos y realistas alimentan conspiraciones, golpes y una violencia popular creciente, como las masacres de septiembre.
  • La inestabilidad de 1792‑1799 favorece el ascenso de Napoleón, quien presenta el Consulado como la única salida a la crisis política, económica y social, sentando las bases del Imperio (Constitución del Año XII).
  • El régimen napoleónico consolida una autoridad dictatorial centrada en la figura del emperador, permitiendo a Francia recuperar prestigio internacional.
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