Vista del Taj Mahal al amanecer • ISTOCK
El Taj Mahal es una de las obras de arte más reconocidas del mundo y el símbolo arquitectónico más emblemático de la dinastía mogol en la India. Es un majestuoso mausoleo y lugar de peregrinación erigido por Shah Jahan, el quinto emperador de los grandes mogoles, para albergar el cuerpo de su esposa fallecida, Mumtaz Mahal.
Shah Jahan, príncipe mecenas
Shah Jahan se destacó por la refinada elegancia de sus gustos y se convirtió en uno de los grandes mecenas de su época. Apasionado por la gemología, apoyó a los iluminadores de la corte, famosos por sus bordes ornamentados y el dominio de motivos florales. Los pintores de la corte daban gran importancia al retrato femenino y a las escenas de harems, creando obras con un poder erótico evocador.
La arquitectura era una de sus actividades predilectas. Perpetuó la tradición de sus predecesores al completar el Fuerte Rojo de Agra, el fuerte de Lahore y ordenar la construcción del Fuerte Rojo de Delhi y sus mezquitas del viernes. Sin embargo, su obra más famosa sigue siendo el Taj Mahal, admirado no solo por sus proporciones monumentales, sino por su equilibrio, la precisión de cada elemento y una elegancia que no abruma sus dimensiones.
Un arquitecto anónimo
Los crónicas de la época citan a varios posibles diseñadores: Ismail Khan de Turquía, Amanat Khan de Shiraz, Makramat Khan o Mir Abd ul‑Karim. Artesanos de distintas regiones fueron convocados para la decoración. Según el viajero francés Jean‑Baptiste Tavernier, más de 20 000 trabajadores participaron en su construcción. Tallado en mármol blanco puro extraído de las canteras de Makrana, el Taj Mahal se completó entre 1632 y 1652. El esfuerzo humano y financiero agotó las arcas del Imperio mogol, pero dio origen a una de las mayores obras de la historia del arte, símbolo perdurable de la India.
Situado en Agra, en el estado de Uttar Pradesh, el complejo se extiende sobre 17 ha, rodeado por un gran muro y un jardín islámico irrigado por canales. La entrada se realiza a través de una puerta monumental de tres niveles, un iwan de arenisca roja incrustado de mármol, situada en el extremo opuesto del río Yamuna. El mausoleo no se ve desde fuera del recinto; al cruzar la gran puerta octogonal, el plano ofrece una vista panorámica del monumento reflejado en el estanque central del jardín.
Disposición del complejo
En la zona inferior del jardín se encuentra una terraza rectangular que funciona como esplanada con vista al río. Sobre ella se alzan tres edificios: en el centro, el mausoleo; a ambos lados, dos estructuras gemelas de arenisca roja, la mezquita orientada hacia La Meca y el jawab (literalmente “respuesta”), que replica la mezquita y brinda perfecta simetría al conjunto. El jawab servía como caravasa, alojamiento para peregrinos. Los edificios están coronados por dos chhatris, pavilones elevados con cúpulas, elemento frecuente en la arquitectura india.
El mausoleo tiene una apariencia cúbica de 62 m de lado, cuyos ángulos truncados forman una base octogonal. Se erige sobre una terraza cuadrada de 104 m de lado y 7,5 m de altura, con minaretes de 52 m en cada esquina. El acceso se da por los cuatro puntos cardinales mediante iwans, y la estructura está coronada por una imponente doble cúpula central rodeada de cuatro chhatris. En su interior se encuentran los cenotafios del monarca y su esposa, réplicas vacías de los sarcófagos reales situados bajo tierra.
La ligera claridad del mármol
Gracias a la armonía de sus proporciones, la precisión de su decoración y la delicadeza de sus líneas, el Taj Mahal es único en la historia del arte. Los minaretes, ligeramente inclinados, parecen equilibrar el peso del edificio, creando una sensación de unidad. El mármol, translúcido y casi etéreo, cambia de color según la luz: blanco puro al mediodía, tonalidades rosadas al amanecer y una apariencia casi fantasmal bajo la luz de la luna.
Entre la terraza y la puerta de acceso se extiende un jardín de 300 m de ancho, símbolo del paraíso islámico, plantado con numerosas especies ornamentales, arbustos florales, frutales y flores. Allí deambulan ciervos, pavos reales, monos y diversas aves. En el centro del jardín se sitúa una fuente de mármol, equidistante del mausoleo y de la puerta monumental, rodeada de un patio con arcos.
Un gusto de paraíso
La decoración típica del Taj Mahal, en pietra dura incrustada en mármol blanco, es una técnica refinada que exige extrema precisión y está presente en todo el conjunto. Los motivos principales son vegetales, florales y geométricos, acompañados de versos coránicos en elegante caligrafía. Este estilo decorativo ya se veía en el mausoleo construido por el emperador Jahangir en Agra para su suegro, el ministro Itimad‑ud‑Daula, otra joya de la arquitectura mogol. La combinación de decoración y arquitectura crea un conjunto tan elegante como delicado, pese a sus imponentes dimensiones.
Por su belleza inmaculada, el Taj Mahal ha sido descrito como “una puerta de marfil por la que pasan los sueños” (Rudyard Kipling) o “una lágrima solitaria en la mejilla del tiempo” (Rabindranath Tagore). Es, en esencia, la lágrima de piedra que Shah Jahan dejó para su amada Mumtaz Mahal.
Bibliografía
• Taj Mahal, J.-L. Nou, A. Okada, Imprimerie Nationale, 1998.
• The Imperial India of the Great Mughals, V. Bérinstain, Gallimard (Descubrimientos), 1997.
Cronología
1526 – Fundación de la dinastía mogol por Babur en la India.
1627 – Muere el emperador Jahangir; Shah Jahan asciende al trono tras una guerra fratricida.
1631 – Muere Mumtaz Mahal, esposa favorita de Shah Jahan, al dar a luz a su decimocuarto hijo.
1638 – Shah Jahan funda la ciudad de Shahjahanabad en Delhi, con el Fuerte Rojo y la Jama Masjid.
1652 – Se termina la construcción del Taj Mahal en Agra.
1658 – Aurangzeb depone a su padre, lo encarcela en el Fuerte Rojo de Agra, donde fallece en 1666.
El favorito del palacio
El Taj Mahal es uno de los pocos monumentos históricos dedicados al amor. Fue erigido para albergar el cuerpo de Arjumand Bano Begum, conocida como Mumtaz Mahal, “la favorita del palacio”. Aunque nunca fue esposa oficial, acompañó al emperador en todas sus campañas militares y nunca se separó de él. La pareja tuvo 14 hijos y su unión duró 19 años, hasta la muerte de Mumtaz, lo que evidencia la profunda devoción de Shah Jahan.
Leyendas del Taj Mahal
Una de las leyendas cuenta que Shah Jahan habría querido construir para sí mismo un monumento de mármol negro frente al Taj Mahal, conectado por un puente sobre el Yamuna. Esta hipótesis se basa en la asimetría de los cenotafios, que sugiere que el sepulcro del emperador no estaba previsto inicialmente. El romanticismo se intensifica al saber que, tras ser depuesto por su hijo Aurangzeb, Shah Jahan fue confinado en una torre del Fuerte Rojo de Agra, desde donde podía contemplar el Taj Mahal.