Historia antigua

Principales características del mercantilismo

El mercantilismo fue un conjunto de políticas económicas aplicadas por las naciones europeas entre los siglos XV y XVIII.

Según sus defensores, la riqueza de un país se medía por su balanza comercial positiva y la acumulación de metales preciosos.

Sus rasgos principales son: balanza comercial favorable, colonialismo, intervención estatal, metalismo, monopolios y la creación de manufacturas.

Balanza comercial favorable

Un país debía exportar más de lo que importaba; vender más que comprar garantizaba una balanza positiva.

Proteccionismo

Para evitar la entrada de productos extranjeros, los gobiernos utilizaban dos estrategias. Primero, imponían aranceles elevados que encarecían las importaciones, volviéndolas poco rentables.

Segundo, prohibían la venta de materias primas obtenidas en la colonia a competidores extranjeros.

De este modo, la balanza comercial se mantenía siempre a favor de la metrópoli.

Colonialismo

El mercantilismo consideraba que el comercio generaba la riqueza nacional, por lo que era necesario conquistar territorios y convertirlos en colonias.

Las colonias estaban sujetas a reglas estrictas: solo podían vender sus productos a la metrópoli y no podían desarrollar industrias que los transformaran.

A su vez, debían comprar exclusivamente bienes manufacturados a la metrópoli, una relación conocida como Pacto Colonial.

Las principales potencias europeas —Portugal, España, Inglaterra, Francia y los Países Bajos— establecieron colonias con este fin.

Intervención estatal

El Estado planificaba la economía creando manufacturas que transformaran la materia prima proveniente de las colonias.

Las Compañías de Comercio eran el instrumento mediante el cual el gobierno organizaba y administraba todo el comercio colonial. También se concedían licencias para el lucrativo tráfico de esclavos.

Metalismo

La acumulación de metales preciosos, como oro y plata, se consideraba señal de prosperidad nacional. Por eso, se buscaban colonias ricas en dichos metales para garantizar el valor de la moneda.

España fue la nación que más aplicó esta política, gracias a sus abundantes depósitos de oro y plata en América.

Monopolio económico

Un monopolio consistía en la exclusividad, otorgada por el Estado o por particulares, sobre una actividad económica determinada. Por ejemplo, Portugal controlaba la venta del azúcar brasileño en Europa; otros países no podían comprarlo directamente.

Este control se extendía también a manufacturas como porcelana, cristal, joyería y otras industrias europeas.

Creación de manufacturas

El establecimiento de fábricas bajo control estatal era esencial para el funcionamiento del mercantilismo.

El caso más claro es el de Francia. Siguiendo las ideas de Jean‑Baptiste Colbert, ministro de finanzas de Luis XIV, se fundaron fábricas de bienes de lujo que abastecían al mercado francés y europeo.

Colbert también determinó que sectores estratégicos, como la producción naval, debían estar bajo control estatal, desde la obtención de materias primas hasta la fabricación del producto. Estas políticas llegaron a conocerse como colbertismo.

Tenemos más información sobre este tema:

  • Mercantilismo
  • Metalismo
  • Proteccionismo
  • Balanza comercial
  • Pacto Colonial

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